Wanda Nara arribó a la Argentina procedente desde Roma después de que la Justicia italiana autorizara a sus hijas a viajar pese a no contar con el permiso de Mauro Icardi, quien se había negado a firmar la documentación requerida para tramitar los pasaportes de las menores, que habían sido robados en su casa de Galliate, en las afueras de Milán. La conductora viajó desde Roma hacia la Argentina con sus hijos Constantino y Benedicto López, Francesca e Isabella Icardi y Martín Migueles, su parejaGerardo Viercovich - LA NACION“Estamos muy felices de volver. Cuando la jueza italiana hizo esa resolución me largué a llorar, me desplomé porque era impensado. Ella dijo que las nenas son italianas pero tienen que vivir en Argentina. Los pasaportes se hicieron con mi firma y la de un tutor que puso la justicia italiana”, explicó la conductora a los medios que la esperaron en Ezeiza.Nara regresó junto a su pareja, Martín Migueles, sus hijas Francesca e Isabella Icardi y sus hijos Constantino y Benedicto López. Aterrizaron a las 6.43 en el vuelo AZ680 de Ita Airways y a las 8.20 salieron a la zona común del aeropuerto, donde estaban apostados los periodistas para obtener sus declaraciones. Según pudo saber LA NACION, la empresaria e influencer viajó en business junto a Migueles y su heredera menor, mientras que sus otros tres hijos lo hicieron en económica, en la fila 38. “Tuvimos que cambiar los pasajes porque obviamente los perdimos, y vinimos en lo que pudimos conseguir. Fue todo muy complicado”, dijo ella más tarde en diálogo con la prensa.Respecto al robo de los pasaportes, Nara sostuvo que no puede ponerse en tela de juicio porque hay denuncias que la respaldan. “Yo no estaba, tampoco. Simplemente creí en la palabra, en lo que pasó, en las cámaras, vino la policía y la policía científica a mi casa. Yo no me beneficiaba con el robo, al contrario, recuperé todo lo que le robaron a mis hijos, que es la documentación, lo único que no se recupera es lo que me robaron a mí”, señaló.Así esperaban los menores junto a Migueles mientras Nara hablaba con la prensaGerardo Viercovich - LA NACION“Lo que estoy segura es que no hubo colaboración de la otra parte”, dijo en referencia a Mauro Icardi. “Hubo un pedido de inscripción a las nenas en el colegio en Italia, fue un trabajo muy grande que tuvieron que hacer mis abogados y el Ministerio Público Tutelar. Estaban todos de vacaciones y tuvieron que ayudarme con esto porque fue bastante complicado”.En ese sentido, indicó que las psicólogas de sus hijas tampoco tuvieron un receso invernal normal. “Tuvieron que estar todos los días acompañándolas. Hubo una resolución y [sus hijas] se enteraban por las amigas que les escribían”, aseguró Nara. “Todos estuvieron muy afectados y tristes, es imposible cuando hay una noticia así tan grave, tan difícil. En un momento hasta dudé si decirles o no que nos teníamos que quedar más tiempo. Lo único que pedían por favor era llegar a su primer día de clases, que no llegaron”, remató. Así se iba la conductora de Ezeiza junto a su hija menor, Isabella, y sus valijasGerardo Viercovich - LA NACIONSobre el accionar de Icardi y su negativa a firmar la documentación, concluyó: “No me sorprende porque él lo dijo públicamente y en mensajes que están en la causa penal que me iba a hacer la vida imposible, que me esperaba lo peor de lo peor”.