FNIDEQ, Marruecos (AP) — Madres, padres, hermanos, hermanas y amigos se reúnen a lo largo del lado marroquí de la frontera con el territorio español de Ceuta, escudriñando en busca de rostros conocidos.A cada migrante que regresa le hacen la misma pregunta: ¿Has visto a mi hijo? ¿A mi hija? ¿A mi hermano?Las autoridades afirman que los 72.000 migrantes que cruzaron a Ceuta en días recientes han regresado desde entonces a Marruecos, excepto unos pocos miles. Algunas familias se sintieron aliviadas de recibirlos en casa. Otras se decepcionaron de que el intento de migración fracasara.Otras familias aún esperan noticias desesperadamente.Las familias muestran fotos de los desaparecidos La oleada de llegadas a Ceuta fue impulsada en gran medida por la pobreza y alimentada por rumores en internet de que la frontera estaba abierta, lo que desencadenó una crisis que resonó en toda Europa. Más de 80 personas murieron a ambos lados de la frontera, según las autoridades, mientras la gente nadaba o trepaba vallas en el intento.

Casi todos los migrantes que sobrevivieron fueron expulsados por las autoridades españolas o regresaron voluntariamente tras ver que no eran bienvenidos. Muchos de los que lograron volver pidieron prestados teléfonos a desconocidos para tranquilizar a familiares angustiados, porque habían perdido o abandonado sus propios aparatos durante el trayecto.A medida que los primeros migrantes fueron volviendo poco a poco a Marruecos, un reportero de The Associated Press observó a familias que levantaban fotografías impresas de parientes desaparecidos, deteniendo a los retornados uno por uno con la esperanza de que alguien reconociera un rostro.