La administración institucional y futbolística encabezada por Juan Román Riquelme en Boca Juniors atraviesa cuestionamientos profundos que exceden el rendimiento dentro del campo de juego. Un informe reciente puso sobre la mesa un dato lapidario para la actual gestión: desde el año 2020 hasta la actualidad, ningún futbolista adquirido por el club bajo esta directiva fue vendido posteriormente, lo que privó a la institución de percibir ingresos por transferencias de sus refuerzos.

Mientras que los escasos réditos económicos por ventas registradas en este periodo provinieron exclusivamente de futbolistas surgidos de las divisiones inferiores o de jugadores incorporados con anterioridad al inicio de este ciclo, las millonarias inversiones realizadas en el mercado de pases no lograron recuperar el capital invertido.

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Inversiones millonarias, rescisiones y salidas con el pase en su poder

El listado de operaciones revela una sostenida dificultad para capitalizar los planteles a través de futuras ventas. Numerosas incorporaciones que demandaron cifras importantes terminaron desvinculándose con el pase en su poder o mediante rescisiones de contrato anticipadas, sin dejar un solo peso en las arcas xeneizes.