Santa Cruz de Tenerife (EFE).- El comercio minorista canario mantuvo durante el segundo trimestre del año una evolución levemente positiva (+0,3% interanual frente al 0,8% de la media nacional), aunque con un ritmo de crecimiento más moderado que el registrado en ejercicios anteriores. Así consta en el Boletín de Coyuntura elaborado por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, cuya vicepresidenta, Victoria González, ha recomendado «prudencia» ante la contracción del consumo. En concreto, González ha señalado que el comercio canario «empieza a percibir un entorno menos favorable para el consumo que aconseja prudencia». Según ha explicado, esta evolución responde a la coincidencia de diversos factores que están condicionando la demanda: por un lado, la actividad turística mantiene niveles elevados, pero con un crecimiento más moderado que en años anteriores. Por otro, desde el pasado mes de marzo viene repuntando la inflación, impulsado principalmente por el encarecimiento de los carburantes, al que se suma el elevado coste de la vivienda. Todo ello, ha analizado, «está reduciendo el poder adquisitivo de muchas familias y limitando su capacidad para consumir otros bienes y servicios». El director general de Cajasiete, Luis Díaz, ha manifestado que desde esta entidad «seguimos viendo que la actividad continúa aumentando» y que el crédito en la caja prácticamente está a unos niveles de crecimiento del 10%, tanto en particulares como en empresas. Mientras que toda la actividad transaccional a través de TPV y de tarjetas sigue también aumentando a niveles del 7%. El Índice de Comercio al por Menor (ICM), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), registró en Canarias un crecimiento medio del 0,3% respecto al mismo trimestre del año anterior, situándose por debajo de la media nacional (0,8%). Aunque el balance continúa siendo levemente positivo y el sector encadena seis años de crecimiento, el avance registrado durante este trimestre confirma una pérdida de dinamismo respecto a la evolución observada en los últimos ejercicios, ahonda el informe de la Cámara de Comercio. Los descensos registrados en abril y mayo solo pudieron compensarse parcialmente con la recuperación experimentada en junio. En el ámbito laboral, la moderación de la actividad todavía no ha tenido un reflejo significativo en el empleo. El Índice de Ocupación del Comercio Minorista aumentó un 1,1% respecto al segundo trimestre de 2025, seis décimas por encima de la media nacional. Al cierre del segundo trimestre el sector sumó 2.257 afiliaciones más que en marzo, alcanzando un total de 158.946 trabajadores, lo que representa el 16,7% del empleo existente en Canarias. El paro registrado en actividades comerciales descendió en 929 personas respecto al trimestre anterior, hasta situarse en 22.412 desempleados. Aunque el cambio de clasificación de actividades económicas (CNAE 2025) impide establecer comparaciones homogéneas con ejercicios anteriores, la evolución trimestral apunta a una estabilidad del mercado laboral del sector. En cuanto a la estructura empresarial, el número de empresas comerciales inscritas en la Seguridad Social descendió ligeramente respecto al primer trimestre, situándose en 11.741 empresas, un ajuste moderado que afectó tanto al comercio mayorista como al minorista. Donde sí se aprecia con mayor claridad la pérdida de impulso es en la percepción de los propios empresarios. El Indicador de Confianza Empresarial muestra que el 30% de las empresas comerciales redujo su actividad durante el segundo trimestre respecto al primero frente al 16% que logró incrementarla, situando el saldo de situación en -14 puntos. Las perspectivas para el verano mejoran ligeramente, aunque continúan siendo prudentes, con un saldo de expectativas todavía negativo (-3 puntos). Pese a ello, la mayoría de las empresas prevé mantener tanto sus plantillas como sus niveles de precios durante el tercer trimestre, lo que refleja una expectativa de estabilidad más que de deterioro. Según ha analizado la vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, «no estamos ante un cambio de ciclo, sino ante una normalización del ritmo de crecimiento tras varios ejercicios de fuerte expansión». «Precisamente por ello- ha ahondado-, resulta necesario seguir reforzando la competitividad del comercio, apoyando la modernización de los establecimientos, la digitalización, la innovación y todas aquellas medidas que contribuyan a estimular el consumo, preservar el poder adquisitivo de las familias y fortalecer la capacidad de adaptación de nuestras empresas». Asimismo, la vicepresidenta de la Cámara insistió en la necesidad de avanzar hacia un marco de competencia «más equilibrado» para el comercio de proximidad. «Nuestros establecimientos realizan un importante esfuerzo para adaptarse a las nuevas formas de consumo, pero necesitan competir en igualdad de condiciones. Por ello seguimos defendiendo la eliminación de la franquicia fiscal aplicable a las importaciones de bienes de escaso valor, es decir, a los envíos inferiores a 150 euros», ha dicho González.