La Sociedad Cántabra de Escritores ha concedido la distinción de Socia de Honor, a título póstumo, a la escritora, política e intelectual cántabra Matilde de la Torre en homenaje a su relevante trayectoria cultural en Cantabria. Un reconocimiento que reivindica la figura de una mujer de sólidas convicciones progresistas que ejerció una firme defensa de la libertad, los derechos sociales y de la mujer junto a la recuperación y promoción del folklore y del cancionero tradicional -otra de las facetas de su legado- “elementos que tanto distinguen a la comarca de Cabezón de la Sal y al conjunto de Cantabria”, subraya la asociación.
En opinión de este colectivo, Matilde de la Torre sigue siendo “un referente de memoria, identidad y divulgación cultural”. Precisamente hace unos meses, en marzo, las cenizas de la escritora y política socialista Matilde de la Torre (1884-1946) regresan del prolongado y amargo exilio de la dictadura a su 'Villacaciques' natal, apodo irónico que acuñó para la burguesía local que boicoteó su academia de enseñanza y el coro campesino que inspiró.
Después de 79 años enterrada en el olvido del panteón español de la Ciudad de México, el grupo de danzas Virgen del Campo de su pueblo, Cabezón de la Sal (Cantabria), tomó la iniciativa de cumplir el último deseo de la diputada republicana: descansar en su tierra. De hecho, sus restos y los de su hermano Carlos regresaron del exilio y ya están enterrados en Cantabria después de 80 años de su fallecimiento.






