Si se cierran los últimos flecos pendientes, la Oficina del Govern para la promoción de las selecciones deportivas catalanas debe ser una realidad poco después del parón veraniego. El organismo, que estará adscrito al Consell Català de l'Esport, es uno de los puntos aún pendientes del acuerdo de investidura de Salvador Illa sellado hace dos años por el PSC y ERC y tiene que servir para apoyar a las selecciones y deportistas catalanes que quieran competir internacionalmente.PublicidadHace un par de semanas, la portavoz del Ejecutivo autonómico, Sílvia Paneque, situó "en el segundo semestre" de 2026 la constitución de una oficina que, según ella, debe permitir "agilizar y fomentar la participación de selecciones catalanas en diferentes eventos deportivos". A mediados de junio, el conseller de Deportes, Berni Álvarez, aseguró en una intervención en el Parlament que "la oficina está lista. Ya hace tiempo que estamos trabajando con ERC un documento que está casi cerrado". Álvarez añadió entonces que la voluntad es que el nuevo organismo fomente la proyección internacional de las selecciones catalanas "hasta los límites que están marcados".El portavoz adjunto de ERC en el Parlament, Jordi Albert, expone en conversación con Públic que la voluntad es que la creación de la oficina sea "antes del debate de política general", que se celebrará en la cámara catalana los días 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre, pero matiza que el "documento aún no está tan cerrado" como apuntan las voces gubernamentales. "No estamos tan cerca", remacha.¿Qué dice el acuerdo de investidura?La oficina debe suponer la materialización de uno de los puntos del pacto de investidura sellado en agosto de hace dos años. En concreto, el documento establece que "se continuará trabajando para el máximo reconocimiento del deporte catalán a todos los niveles. En este sentido, se promoverá la proyección internacional de las federaciones deportivas catalanas y el reconocimiento de las selecciones deportivas catalanas, de acuerdo con la voluntad y trabajo conjunto con las federaciones".Y para hacerlo posible, "se constituirá una Oficina del Govern, adscrita al Consell Catalán de l'Esport", que las "promoverá, ofrecerá el apoyo activo y acompañamiento a las federaciones deportivas catalanas, que de acuerdo con su voluntad y con lo que establece el artículo 48.2 de la Ley estatal 39/2022, de 30 de diciembre, del Deporte, pueden optar a la participación directa en el ámbito internacional por el hecho de haberse constituido antes que la federación estatal correspondiente y de acuerdo con el arraigo social e histórico en Catalunya. Esta oficina también velará ante el Consejo Superior de Deportes estatal por este reconocimiento". PublicidadA la espera de comprobar lo que estipule, finalmente, la oficina, el citado artículo 48.2 de la Ley estatal del Deporte establece el "límite marcado" en la internacionalización de las selecciones catalanas al que hizo referencia el conseller Álvarez. Es decir, que si la federación catalana correspondiente es posterior a la estatal, la selección no podrá optar a obtener el reconocimiento internacional. Dicho esto, también puede darse el caso de que una federación cumpla este requisito, pero no quiera intentar competir en la esfera internacional. En cualquier caso, en el Parlament Álvarez prometió que desde el Govern estarán al lado de las que quieran hacerlo. Sin resultados inminentesAhora mismo hay poco más de una decena de federaciones deportivas catalanas reconocidas internacionalmente, la mayoría en disciplinas más bien minoritarias, como korfbal, ráquetbol, carreras de montaña, fisioculturismo o fútbol sala -en este caso bajo el paraguas de la Asociación Mundial de Futsal y no de la FIFA, que organiza sus propias competiciones del mismo deporte, con un seguimiento mediático muy superior-, entre otros. La inminente puesta en marcha de la oficina gubernamental no significará que la cifra de reconocimientos se dispare a corto plazo. En este sentido, el diputado de ERC Jordi Albert explica que "el primer objetivo es que el deporte catalán tenga proyección internacional y apoyar a los equipos y deportistas a nivel individual que compiten internacionalmente". Para añadir que "queremos que haya una referencia muy clara dentro del Govern para articular esta proyección internacional, queremos poner un ancla y a partir de ahí ir construyendo y que la oficina vaya creciendo y ganando peso". PublicidadJordi Albert (ERC): "Está claro que a corto plazo no se podrán ver unos resultados tangibles"El parlamentario republicano puntualiza, sin embargo, que "está claro que a corto plazo no se podrán ver unos resultados tangibles. No es un tema de hacer un decreto, crear la oficina, que cuente con personal y ya logramos reconocimientos, sino que costará unos años y no sería bueno generar expectativas a corto plazo que será muy difícil que se cumplan, entre otras cosas porque no tenemos mayoría absoluta en el Parlament y lo tenemos que hacer acompañados de otros partidos y con un Govern del que no formamos parte". El precedente del hockeyUna vez haya federaciones que busquen el apoyo de la futura oficina para obtener un reconocimiento que les permita competir a nivel internacional restará por ver qué papel tiene el Gobierno vía el Consejo Superior de Deportes (CSD), sobre todo si hay un cambio de color político en el ejecutivo. En este sentido, hay que recordar lo que sucedió hace más de dos décadas con la Federación Catalana de Patinaje. En marzo de 2004 fue reconocida provisionalmente por la Federación Internacional de Patinaje, lo que abría la puerta a que las diversas disciplinas incluidas en la federación -hockey patines, hockey en línea, patinaje artístico y patinaje de velocidad- pudieran competir globalmente. La selección catalana de hockey patines llegó a competir en un Mundial B, hasta que las presiones estatales la dejaron sin reconocimientoDicho y hecho. En octubre de 2004 la selección catalana se proclamó campeona del Mundial B de hockey patines disputado en Macao, en su primera competición internacional. El resultado le abría la puerta a disputar el Mundial A del año siguiente e, hipotéticamente, a enfrentarse a España, que tenía un equipo integrado totalmente por jugadores catalanes. La movilización del Gobierno, vía CSD, y de la federación española provocó que en noviembre de aquel 2004, la Federación Internacional acabara echando atrás el reconocimiento provisional de su homóloga catalana. Por todo ello, Jordi Albert admite que algo así, "puede volver a pasar", pero se aferra a que "la normativa estatal es clara y todas aquellas federaciones que fueron creadas antes de que la federación española pueden competir internacionalmente". Y recuerda que hay ejemplos en todo el mundo de naciones sin Estado que compiten sin problemas, como Escocia, Gales o Irlanda del Norte, integrantes del Reino Unido, o Curaçao, que forma parte de los Países Bajos y cuya selección de fútbol disputó el reciente Mundial masculino de fútbol. "Tenemos muchos ejemplos que están compitiendo y nosotros queremos hacer lo mismo", concluye. En la misma línea, se enmarca una batería de preguntas que el grupo de ERC en el Congreso registró hace poco más de dos semanas, para denunciar la "negativa persistente y sistemática" del Estado a reconocer las selecciones catalanas, una posición que considera que se debe a una "voluntad política". En el texto, los republicanos exponen el objetivo de las autoridades españolas es "evitar que Catalunya disponga de uno de los principales espacios de representación internacional que tienen hoy las naciones"."El deporte nunca es sólo deporte. Es una herramienta de cohesión social, de expresión de la identidad nacional y de proyección internacional de los pueblos. Pocas cosas generan tanto sentimiento de pertenencia como una selección deportiva. Es allí donde un pueblo comparte unos colores, unos símbolos y se presenta ante el mundo con voz propia. Por eso los estados le dan tanta importancia y, también por eso, el Estado español sigue impidiendo que Catalunya pueda competir con selecciones propias", añaden los republicanos.Aún es pronto para comprobar si un capítulo como el del hockey se repite en el futuro o, en cambio, el reconocimiento internacional de selecciones deportivas catalanas se va normalizando en el futuro. De momento, el único paso que parece seguro y que debería llegar en algunas semanas será, justamente ,la creación de esta oficina gubernamental para darles apoyo. Un ejemplo más de que el deporte no es nunca sólo deporte, sino que siempre tiene un componente político, especialmente cuando hay selecciones -estatales o nacionales, como se quiera- implicadas.