Durante el intenso y caluroso mes de julio, ocurrieron algunos eventos positivos. Uno de ellos, fue la noticia de que Metropistas de Puerto Rico logró levantar $600 millones en capital, a través de los bancos en la isla, para financiar mejoras en las autopistas que tiene a su cargo. La segunda noticia que reviste de igual importancia tiene que ver con el hecho de que el Municipio de San Juan anunció que tanto Fitch Ratings como Moody’s Investors Service, dos de las principales casas evaluadoras de las finanzas de gobiernos y corporaciones privadas, dieron una calificación positiva al crédito de la ciudad capital. Ambas noticias fueron subestimadas en la discusión local por diversas razones. Teorizo que el país está abrumado de tantas noticias negativas o tal vez, se encuentra escéptico ante a lo que parecieran ser buenas noticias si no pueden relacionarlas a su bienestar inmediato e individual. Las notas positivas al crédito de San Juan Las buenas notas otorgadas a la Ciudad Capital no ocurren en un vacío, sino que responden a la gobernanza efectiva que ha logrado poner en marcha su actual alcalde, Miguel Romero, y una combinación de efectivas estrategias fiscales y económicas. San Juan como la capital de Puerto Rico es el motor económico, financiero y comercial del país, además de ser la sede del andamiaje institucional de la isla. Otras ciudades grandes del área metropolitana, como Carolina, Bayamón también han logrado implementar modelos de gobernanza fiscal y económica que las ha colocado en un buen sitial financiero y operacional. Moody’s dio a San Juan una clasificación de Baa3, con perspectiva positiva/estable, destacando el fuerte balance de fondos y liquidez del municipio. Fitch Ratings, por su parte, proveyó una clasificación de BBB+, con perspectiva estable, calificando el perfil del ayuntamiento con “buen crédito”, es decir, con baja probabilidad de impago. Ambas agencias crediticias son dos de las tres firmas, que, durante febrero del 2014, llevaron el crédito del gobierno central y las corporaciones públicasa a la categoría de “chatarra”.Desde entonces, ningún emisor de deuda del sector público había logrado recuperar un grado de inversión que le permitiera emitir nueva deuda en términos razonables. En el contexto de la primera década de la ley Promesa, la noticia de que una entidad municipal local haya logrado una calificación positiva de la comunidad financiera, provee esperanzas de que, con una buena gobernanza y reformas estructurales, el gobierno central y la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) pudieran recuperar, en algún momento, su grado de inversión. Sin embargo, conseguir una buena calificación crediticia va a requerir mucha voluntad, disciplina y estrategias de desarrollo económico claras y coherentes. La descentralización como ruta Lo ocurrido en San Juan, y en otras ciudades grandes, nos lleva a otra discusión importante. ¿Debemos comenzar a evaluar la descentralización del gobierno como una posible ruta para que el país adquiera una mejor gobernanza? En momentos en que el gobierno central parece alejarse cada de vez más de una gobernanza efectiva, se deben explorar todas las opciones posibles. Los gobiernos municipales, bien administrados han logrado ser más efectivos atendiendo las necesidades de sus ciudadanos que el gobierno central, en áreas como el mantenimiento de la infraestructura vial, seguridad, ornato, y servicios básicos. Esto parece responder -en gran medida- a que el municipio es la entidad de gobierno más cercana a los ciudadanos, y, por ende, tiene el incentivo de llevar a cabo una buena gestión. Dicho lo anterior, hay contrapesos importantes que suelen señalarse en el debate. No todos los municipios tienen una base económica y fiscal amplia para proveer servicios de alta calidad por su cuenta. También existe el riesgo de fragmentación en la coordinación de servicios que se ofrecen mejor cuando se aprovechan economías de escala, es el caso de la salud pública, manejo de emergencias e infraestructura vial regional. Con la gestión municipal, también se encara la posibilidad de duplicación administrativa que encarezca la gestión pública en conjunto. En el corto y mediano plazo, el desarrollo de consorcios regionales pudiera ser una alternativa razonable para apoderar a los gobiernos municipales en la gestión de proveer mejores servicios a los ciudadanos optimizando los limitados recursos fiscales de Puerto Rico. La importancia de acceder a los mercados de capital En el caso de San Juan, es la primera vez que San Juan sale al mercado de bonos de forma independiente, sin el respaldo o la sombra del gobierno central de Puerto Rico en más de una década. Después de la crisis fiscal y la quiebra bajo Promesa, obtener un grado de inversión como entidad municipal separada es una validación importante de su manejo fiscal.En segundo lugar, un grado de inversión permite a la ciudad acceder a dinero a tasas de interés más bajas. Gobiernos municipales con un perfil crediticio dudoso pagan tasas de interés más altas para pedir prestado, o simplemente no consiguen inversionistas institucionales. La calificación favorable representa para San Juan más margen para financiar infraestructura y otros proyectos de capital sin castigar tanto sus finanzas. San Juan es el municipio más grande y con más peso económico de la isla; impartir solidez a sus finanzas, de forma autónoma, puede abrirle camino a otros municipios que buscan financiamiento propio, algo poco común históricamente en Puerto Rico, donde la deuda municipal ha estado muy ligada al crédito (deteriorado) del gobierno central.Por último, en el caso de la capital, las agencias acreditadoras mencionaron superávits operacionales recientes y una “estrategia financiera disciplinada” como factores clave. Eso es una narrativa positiva después de años en que Puerto Rico y sus instrumentalidades fueron sinónimo de riesgo crediticio.El acceso al mercado de bonos permitirá a San Juan colocar una deuda valorada en $354 millones para financiar un programa de inversiones en mejoras capitales en términos financieros más razonables para los contribuyentes de San Juan.
Opinión | San Juan reabre la ruta hacia Wall Street
El economista Gustavo Vélez destaca que la clasificación favorable obtenida por la capital reaabre el debate la descentralización de los servicios públicos






