�ngel Jim�nez de Luis Estados UnidosActualizado Mi�rcoles,
agosto
02:38Guardar bitcoins de forma segura tiene inconvenientes que no suelen presentarse con el dinero convencional. No hay un banco al que llamar si algo sale mal en una transacci�n, por ejemplo, ni dep�sitos asegurados por la autoridad de un pa�s. El dinero pertenece a quien tenga la clave secreta que lo controla, y por eso muchos inversores utilizan un peque�o dispositivo conocido como "cartera fr�a", parecido a una calculadora o a una memoria USB, que genera y guarda esas claves sin conectarse nunca a Internet. La teor�a es que si la clave jam�s sale del dispositivo, nadie puede robarla desde fuera.Esa teor�a acaba de venirse abajo de manera estrepitosa. Desde el pasado 30 de julio, un atacante est� vaciando las cuentas de miles de usuarios de Coldcard, una de las carteras fr�as m�s veneradas entre los inversores de Bitcoin. Seg�n la firma de an�lisis Galaxy Research, el bot�n confirmado supera ya los 100 millones de euros en varias oleadas sucesivas de ataques. La amenaza, advierten, sigue activa.SIN ALEATORIEDADLo m�s inquietante es c�mo se ha producido. Los ladrones no han robado ning�n dispositivo, no han enga�ado a nadie con correos falsos y no se han infiltrado en ning�n servidor. Las carteras de las v�ctimas pod�an estar apagadas y guardadas en una caja fuerte y el resultado habr�a sido el mismo.Para entender el fallo hay que entender primero qu� hace una de estas carteras. El dispositivo genera una especie de contrase�a maestra, llamada semilla, que es la que se asocia a los fondos en la cadena p�blica o "blockchain". Esa semilla debe salir de un generador de n�meros aleatorios con tantas combinaciones posibles que ni todos los ordenadores del planeta, trabajando juntos durante siglos, puedan adivinarla. Toda la seguridad de Bitcoin descansa sobre esa idea. Nadie puede acertar la clave privada que controla cada moneda.Pero las Coldcard llevaban cinco a�os sin generar bien ese n�mero aleatorio. Una actualizaci�n de su software interno, lanzada en marzo de 2021, desactiv� por error el componente del chip encargado de generar azar de verdad. En su lugar, el aparato usaba un sustituto mucho m�s previsible, construido a partir de datos nada secretos, como el n�mero de serie de su chip o la hora de su reloj interno. El resultado era una semilla que parec�a aleatoria pero que era posible adivinar con recursos modestos de computaci�n en pocos minutos.El atacante que lo descubri� gener� millones de claves candidatas, comprob� cu�les ten�an dinero asociado y transfiri� los fondos. S�lo en los primeros 10 minutos logr� robar m�s de 30 millones de d�lares. La mayor cartera vaciada desde entonces ten�a 51 bitcoins, m�s de tres millones de d�lares.El fallo lo destap� el equipo de seguridad de Block y, tras conocerse, Coinkite, la compa��a canadiense que fabrica Coldcard, public� una actualizaci�n de emergencia de su software el 31 de julio.El problema es que actualizar el dispositivo no arregla nada. Las claves creadas durante estos cinco a�os siguen siendo f�ciles de averiguar para siempre. La �nica soluci�n es crear una cartera nueva desde cero y mover ah� los bitcoin, algo que la propia Coinkite pide hacer de inmediato. La compa��a, que primero habl� solo de un error que afectaba a algunos modelos, ha acabado admitiendo que todos los dispositivos Coldcard son vulnerables.LA FE, TOCADAM�s all� del dinero perdido, este caso ha golpeado donde m�s duele a la comunidad de Bitcoin. Su mantra favorito durante a�os ha sido "si no son tus claves, no son tus monedas". Naci� tras las quiebras de plataformas como Mt. Gox o FTX y es una filosof�a que defiende que cada uno debe custodiar su propio dinero sin confiar en empresas, plataformas de intercambio o bancos. Coldcard era el s�mbolo de esa filosof�a. Sus usuarios m�s disciplinados, los que en teor�a hacen todo bien, han sido los afectados."Los �ltimos tres d�as han sido de los m�s duros en la historia de esta empresa y, para muchos de los que leen esto, algo todav�a peor", reconoc�a Coinkite el domingo en un comunicado. "El dinero que les cost� a�os ahorrar, ha desaparecido. La confianza que cost� a�os construir, est� rota".Cerca del 90% de los bitcoins robados no se ha movido a�n de las direcciones del atacante, est�n vigilados y sus datos ya est�n en poder de las autoridades y de varias plataformas de intercambio pero recuperarlos ser� complicado por la propia naturaleza de las criptomonedas y servicios que permiten mezclar varias monedas para ofuscar la trazabilidad del dinero.











