NoticiaLa ACP advierte que Colombia deberá importar el 50% de su gasolina a 2031 y alerta sobre un hueco de 6 billones de pesos en el FEPC.Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP). Foto: Sergio Acero Yate. EL TIEMPOPERIODISTA04.08.2026 16:41 Actualizado: 04.08.2026 16:41

El consumo de combustibles líquidos en Colombia se ha consolidado como una variable de vital importancia para garantizar la estabilidad macroeconómica, el abastecimiento de mercancías y la confiabilidad del sistema energético nacional. Frente a este escenario, la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) presentó su informe 'Combustibles líquidos: pilar de la seguridad energética. Contexto del sector en 2025 y expectativas a 2031', en el cual analiza en detalle la dinámica operativa del mercado, los severos retos de abastecimiento y las proyecciones de demanda para el mediano plazo. LEA TAMBIÉN Uno de los aportes más críticos del informe radica en el análisis del rol del diésel dentro de la matriz energética. El documento destaca que este energético desempeñará un papel decisivo como respaldo directo de la generación térmica nacional ante la eventual presencia de un Fenómeno de El Niño categorizado como "muy fuerte".De acuerdo con las proyecciones técnicas expuestas por el gremio, en un escenario hipotético de sequía severa, con características similares a las registradas en el histórico episodio de 2016, el diésel tendría que pasar de respaldar entre el 2 por ciento y el 6 por ciento de la generación eléctrica nacional, tal como ocurrió en el ciclo 2023-2024, a cubrir cerca del 9 por ciento del total de la electricidad del país.Esta operación extraordinaria requeriría un volumen adicional de combustible superior en un 30 por ciento a la demanda operativa actual de este energético. Dicho incremento sobrepasaría de manera directa la capacidad instalada de oferta que las refinerías nacionales pueden proveer en condiciones normales, lo que obligará a las autoridades del sector a planificar importaciones adicionales y esquemas logísticos de internación con meses de anticipación para evitar desabastecimientos críticos en la red eléctrica interconectada.Investigadores monitorean el calentamiento del Pacífico ante un posible El Niño. Foto:UninorteAportes fiscales del sector y comportamiento del consumoDurante el año 2025, la cadena de valor de la distribución de combustibles líquidos demostró ser un motor financiero de gran peso, representando el 1,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) colombiano. El sector alcanzó un nivel de inversión de 3,1 billones de pesos y generó un aporte de 9,7 billones de pesos en recaudo tributario para las arcas del Estado. Para el año 2026, la ACP proyecta que la recaudación derivada del Impuesto Nacional a la Gasolina y al Diésel (INGA), el IVA, el impuesto al carbono y las sobretasas territoriales ascenderá a los 10 billones de pesos, mientras que la inversión sectorial privada se ubicará en 3,3 billones de pesos.Adicionalmente, la actividad industrial sostuvo 248 mil empleos entre directos e indirectos, destacando una participación femenina del 30 por ciento en su fuerza laboral.En lo que respecta al comportamiento de la demanda, el consumo total de combustibles líquidos registró un incremento del 0,9 por ciento en 2025, promediando una cifra de 351 mil barriles por día (KBD).La demanda se concentró fuertemente en términos territoriales: las regiones de Bogotá/Cundinamarca, Antioquia y Valle del Cauca representaron conjuntamente más del 40 por ciento del consumo nacional.Por tipo de producto, la gasolina motor corriente mostró una paulatina recuperación del 1,8 por ciento tras los fuertes ajustes tarifarios aplicados en periodos pasados, situándose en 152 KBD.Por su parte, la gasolina extra experimentó un repunte del 36,3 por ciento, motivado principalmente por la reducción paulatina de la brecha de precio respecto a la corriente y la mayor penetración de vehículos con motores de alta compresión y modelos híbridos.El combustible de aviación (jet fuel) se incrementó un 3,4 por ciento al promediar 37 KBD, apalancado por el sólido crecimiento del 8 por ciento en el transporte aéreo de pasajeros internacionales. En claro contraste, la demanda de diésel cayó un 1,2 por ciento, cerrando en 163 KBD, debido a la desaceleración del consumo en quemadores industriales y a la menor demanda de plantas térmicas durante dicho año.Para el horizonte de tiempo entre 2026 y 2031, las previsiones del gremio estiman un crecimiento anual promedio del 1,6 por ciento en la demanda total de combustibles. En el desglose por producto, se prevén aumentos del 1,5 por ciento en la gasolina corriente, del 1,3 por ciento en el diésel y del 3 por ciento en el jet fuel.Este comportamiento sostenido responde a una realidad estructural: el 96 por ciento del parque automotor circulante en el país continúa dependiendo de motores de combustión interna, con una importante participación de motocicletas en el segmento de transporte individual y de vehículos pesados en el de carga y transporte masivo.La demanda de diésel cayó un 1,2 por ciento, cerrando en 163 KBD. Foto:ISTOCKSaldo negativo en el FEPCEl comportamiento alcista de los precios internacionales del crudo y derivados durante el primer semestre de 2026 volvió a imponer una fuerte presión fiscal sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).El reporte señala que, a lo largo de los primeros seis meses del año, el Gobierno Nacional aplicó subsidios implícitos aproximados de 1.500 pesos por galón de gasolina y de 8.000 pesos por galón de diésel.De mantenerse la actual dinámica en los precios de paridad internacional, el déficit acumulado del FEPC podría cerrar el año 2026 en torno a los 6 billones de pesos, retrocediendo en el avance logrado en 2025, cuando el costo fiscal se había reducido a 3 billones de pesos.De forma paralela, la operación diaria de la cadena de suministro enfrentó graves trabas logísticas y de orden público.A lo largo de 2025 se contabilizaron más de 580 atentados violentos contra la infraestructura de oleoductos —donde el sistema Caño Limón-Coveñas concentró el 74 por ciento de las agresiones—, además de la instalación de 490 válvulas ilícitas para el robo de hidrocarburos en poliductos, afectando principalmente los tramos Pozos Colorados-Galán (53 por ciento) y Galán-Salgar (34 por ciento).A esta problemática se sumaron 837 bloqueos viales reportados en carreteras nacionales. En el eslabón mayorista, estas perturbaciones generaron 214 contingencias operativas que amenazaron la entrega oportuna de 33 millones de galones de combustible, en un sistema donde los inventarios operacionales de almacenamiento en distintas zonas del país ofrecen apenas entre 3 y 7 días de autonomía.La guerra en Oriente Medio ha provocado un aumento de los precios de la gasolina. Foto:AFPDependencia de las importaciones, biocombustibles y agenda regulatoriaEl desequilibrio entre la producción nacional y las proyecciones del Plan Indicativo de Abastecimiento de Combustibles Líquidos augura un aumento significativo en la dependencia del mercado externo.Hacia el año 2031, la ACP calcula que las importaciones estructurales cubrirán cerca del 50 por ciento del abastecimiento total de gasolina corriente básica, el 20 por ciento del combustible Jet A para aviación y el 3 por ciento de la demanda de diésel. Esta realidad obligará al país a adaptar y expandir urgentemente la infraestructura logística de transporte e internación desde los puertos de la Costa Caribe hacia los centros urbanos y productivos del interior.Para abordar esta encrucijada, la ACP planteó una hoja de ruta regulatoria fundamentada en dos ejes prioritarios.El primero busca asegurar la fluidez del abastecimiento mediante la fijación de reglas previsibles para el FEPC, la agilización de trámites normativos, la habilitación de nuevos agentes autorizados para importar Jet A y la creación de un Centro Nacional de Operación logística en tiempo real.El segundo eje plantea fortalecer la resiliencia del sistema diseñando mecanismos remunerados para el almacenamiento estratégico de reserva, garantizando la protección de la infraestructura crítica de hidrocarburos y promoviendo un mayor uso de biocombustibles —consolidando los mandatos vigentes de mezcla de biodiésel (B10) y etanol (E10) con miras a su escalamiento (E12/B12)— y el desarrollo del Combustible Sostenible de Aviación (SAF). LEA TAMBIÉN LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.