El Niño 2026 fue clasificado por la OMM como uno de los más intensos registrados y se produce en el contexto de temperaturas globales récord (Imagen Ilustrativa Infobae)El planeta atraviesa una coyuntura sin precedentes en materia climática. El fenómeno de El Niño, tradicionalmente observado como uno de los motores principales de la variabilidad global, ingresó en una fase de intensidad tal que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la ONU lo calificaron en su último informe como uno de los episodios más potentes registrados. El arribo de este “Súper Niño”, como ya lo denominan algunos especialistas, ocurre sobre un telón de fondo donde el calentamiento global y las temperaturas oceánicas alcanzan máximos históricos, amplificando los riesgos y forzando a la comunidad internacional a tomar medidas urgentes.PUBLICIDADLas advertencias no provienen solo de modelos estadísticos: los boletines de la OMM y los comunicados de la ONU reiteran que el fenómeno ya no es una amenaza futura, sino una realidad instalada que condicionará la vida de millones en el planeta durante los meses venideros. El secretario general. António Guterres, lo resumió la semana última en una frase contundente: “El Niño ya no está a la vuelta de la esquina, sino que ha entrado en casa y ha subido la calefacción. Y esto es solo el calentamiento”. A continuación, las tres claves que explican la urgencia y el potencial impacto de este episodio.1- Intensidad y contexto inédito: cuando el planeta ya está al límiteSegún la ONU y la OMM el episodio de El Niño se intensifica en un planeta con océanos y atmósfera en niveles de calor nunca antes vistos (OMM)