El presidente de Colombia Gustavo Petro, quien termina su mandato este viernes y dejará el lugar al populista de derecha Abelardo De la Espriella, instó el lunes a los movimientos sociales a organizar una “milicia popular” para defenderse de eventuales agresiones de lo que denominó el “fascio narcotraficante”, luego de ataques contra un líder indígena y un político de su partido el fin de semana.
“Le solicito al movimiento indígena, campesino, popular y estudiantil del Cauca (suroeste) organizar las guardias libertadoras para contrarrestar a los asesinos organizados con la fuerza de la red y el poder popular”, afirmó el mandatario en la red social X.Petro, quien militó en su juventud en la extinta guerrilla M-19, considera las “guardias libertadoras” como formas de “milicia popular que deben actuar en coordinación con el ejército nacional” en los lugares donde las “mafias” busquen dominar a los militares, a quienes instó a desobedecer si les ordenan “asesinar al pueblo”.Andrés Macías, investigador de conflicto y temas de paz de la Universidad Externado, explicó a The Associated Press que las declaraciones de Petro resultan delicadas porque “introducen la posibilidad de legitimar el uso de las armas por parte de actores civiles en un contexto donde Colombia ya enfrenta una alta fragmentación de la violencia” por parte de grupos armados ilegales.









