El guitarrista flamenco José Antonio Carmona, más conocido como Pepe Habichuela, murió este martes a los 82 años en Madrid a causa de una enfermedad pulmonar. Fue una de las figuras más influyentes de la guitarra flamenca contemporánea.

“En la calle La Alegría donde se pasea mi alma, unos cantan y otros bailan y yo hablo con mi guitarra, y el ritmo me llega/ Alegría que sale de mi, habla al corazón, huele a Yerbabuena”. Esta letra grabada hace 25 suena hoy a epitafio, a manifiesto sobre la manera de estar en el mundo del maestro Pepe Habichuela. La encontramos en “Oriente”, la rumba que abre Yerbabuena (Nuevos Medios 2001), su disco en colaboración con la orquesta india Bollywood Strings. Entre guitarras y violines, un coro de mujeres deja esta letanía de colores que lo impregna todo. “Oriente” suena actual y fresco un cuarto de siglo después y ejemplifica la carrera del músico granadino, musicalidad, flamencura y mestizaje con otras músicas.

La curiosidad y la valentía de Pepe Habichuela viene de mucho antes de Yerbabuena. Viene de hace 50 años, cuando abandona el sueldo fijo de un tablao para sentarse junto a otro granadino, Enrique Morente, a pegarle tres vueltas al flamenco. Nervios, ilusión y ninguna certeza hacia el futuro ante un ambiente de lo jondo que rechazaba de pleno los caminos de la experimentación. “Me he partido los cuernos yendo todos los días a casa de Enrique a trabajar”, confesó el año pasado en una entrevista en Radio3.