Por Claudia Dupeirón |
La Habana (EFE).- Cuba inició agosto con un apagón parcial seguido de otros dos generales que han mantenido durante tres jornadas consecutivas a casi todo el país sin energía eléctrica, una situación de la cual se recupera paulatinamente este martes, pero que se repite cada vez con más frecuencia mientras aumenta el descontento social.
La crisis energética cubana se debe tanto a factores endógenos y exógenos. De un lado, la escasa capacidad de producción eléctrica del país, y, del otro, la presión estadounidense desde enero que no permite que la isla importe crudo o derivados, cuando precisa adquirir en el exterior alrededor de la mitad de sus necesidades energéticas.
Este martes, la compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que continúan las labores para el restablecimiento del Sistema Eléctrico Nacional, que se encontraba «interconectado desde Pinar del Río (oeste de Cuba) hasta Holguín (oriente)».
«Se continúa trabajando para lograr la incorporación de las provincias de Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma (extremo oriental de la isla)», indicó la UNE en redes sociales.














