Simpatizantes hutíes exhiben un simulacro de dron durante una protesta contra Estados Unidos e Israel, en Saná, Yemen, el 19 de julio de 2024

(Protestas) EFE/EPA/YAHYA ARHAB

Un ataque con un dron obligó a suspender las operaciones del aeropuerto de Najrán, en el suroeste de Arabia Saudita y a pocas decenas de kilómetros de la frontera con Yemen, después de que los rebeldes hutíes reivindicaran la ofensiva. El grupo, respaldado por Irán, aseguró haber alcanzado un objetivo “sensible” de la terminal.El portavoz militar hutí, Yahya Saree, atribuyó el ataque a una represalia por la violación del espacio aéreo yemení. En un comunicado difundido en redes sociales, sostuvo que aeronaves saudíes sobrevolaron con drones las provincias de Saada y Hayya, ambas bajo control hutí y limítrofes con territorio saudí.PUBLICIDADSaree advirtió de que el movimiento responderá a lo que calificó de “futuras violaciones del espacio aéreo yemení”. Arabia Saudita no confirmó el ataque ni ofreció una versión propia de lo ocurrido.La terminal de Najrán, que cuenta con una única pista y recibe un número reducido de vuelos diarios, mostraba en su sitio web oficial el estado de sus próximos itinerarios como “desconocido”. Una fuente del golfo Pérsico indicó que el radar principal del aeropuerto resultó dañado, lo que provocó la suspensión de las operaciones.El portavoz militar hutí, Yahya SareeEl incidente se produce en un contexto de tensión creciente entre los hutíes y Arabia Saudita, tras años de relativa calma en la frontera común. El 20 de julio, el grupo yemení anunció un bloqueo naval contra los puertos y buques saudíes en el mar Rojo, en represalia por lo que definió como un asedio saudí a las zonas bajo su control.PUBLICIDADLa escalada se originó tras un bombardeo atribuido a fuerzas del Gobierno yemení, aliado de Riad, contra el aeropuerto de Saná para impedir el aterrizaje de un avión procedente de Irán. Los hutíes responsabilizaron a Arabia Saudita por esa acción y la interpretaron como una forma de bloqueo sobre la capital yemení, que controlan desde 2014.Desde entonces, el grupo reivindicó ataques con drones y misiles contra los petroleros Encelia y Layla, y forzó el desvío de al menos seis buques saudíes hacia la ruta del cabo de Buena Esperanza para evitar el mar Rojo, con un sobrecosto de al menos 25 días de navegación. Arabia Saudí respondió con ataques aéreos contra posiciones militares hutíes en el puerto de Hodeida, el mayor de los controlados por el grupo insurgente.PUBLICIDADEl nuevo frente se inserta en la guerra regional que enfrenta a Irán con Estados Unidos y sus aliados desde finales de febrero, cuando Israel lanzó una ofensiva contra el programa nuclear y militar iraní que derivó en represalias de Teherán contra bases estadounidenses en Qatar, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos. Irán cerró además el estrecho de Ormuz, principal vía de salida del petróleo del Golfo.FOTO DE ARCHIVO: Banderas de Estados Unidos y Arabia Saudí ondean a lo largo de una autopista de Riad, captadas a través del cristal de un coche, antes de la llegada del presidente estadounidense Donald Trump a Riad, Arabia Saudí, el 12 de mayo de 2025