Las acusaciones de conducta violenta contra las mujeres que pesan sobre el congresista republicano Max Miller se remontan a su etapa como estudiante de secundaria, cuando supuestamente empujó por unas escaleras a una joven que lo había rechazado. Los señalamientos continúan hasta su matrimonio, hoy disuelto: su exesposa lo acusa de haberle arrojado agua caliente y apuntarle con un arma a la cabeza. Estas denuncias han intensificado la presión sobre el legislador de Ohio y han dado pie a que, incluso dentro del Partido Republicano, surjan voces que exigen su renuncia. Miller, quien ha rechazado de manera categórica todos los señalamientos, mantiene su campaña para conservar su escaño en las elecciones de medio término de noviembre. Su distrito es considerado importante para los republicanos en su intento por evitar que los demócratas recuperen el control de la Cámara de Representantes. Pese a la controversia, el presidente Donald Trump no le ha retirado su respaldo a quien fue asesor de la Casa Blanca durante su primer mandato. “Es una situación triste, especialmente cuando conoces muy bien a alguien y ves que está pasando por esto. Pero son acusaciones”, declaró Trump el domingo, al ser interrogado por una periodista en la Oficina Oval.Este martes, el congresista anunció en la red social X que entregará de manera voluntaria la documentación relacionada con el caso como parte de una investigación ética. El objetivo, escribió, es “limpiar mi nombre de estos horribles ataques contra mí y mi familia. No tengo absolutamente nada que ocultar”. Dos días antes, Miller difundió un video de casi 20 minutos en el que ofreció su versión de los hechos y aseguró que, de ser ciertas las acusaciones, “yo estaría en la cárcel”. También publicó una grabación de un acto de campaña para dejar claro que no tiene intención de abandonar la contienda.Lo cierto es que la presión para que Miller abandone el cargo crece incluso dentro de las filas republicanas. Entre quienes exigen su renuncia está el senador Bernie Moreno, padre de la mujer que acusa al congresista de violencia, Emily Moreno. El senador rompió el silencio el domingo y sostuvo que Miller debería “buscar ayuda profesional” y dejar su escaño porque, a su juicio, no cumple con los estándares mínimos para ejercer un cargo público. “Es un peligro para mi hija, y contengo la respiración cada minuto que tiene la custodia de mi nieta”, escribió en su cuenta de X. “Por preocupación por la seguridad de mi familia, esperaba mantener este asunto en privado, pero el comportamiento cada vez más errático y peligroso de Max Miller lo ha hecho imposible”.As a father and husband, I can tell you the last two years have been pure hell for my wife Bridget, our daughter Emily, me, and our entire family in the aftermath of Emily's divorce.It has been horrific to watch this play out in full public view, all while knowing an innocent…— Bernie Moreno (@berniemoreno) August 2, 2026
Denuncias de violencia machista acorralan al congresista Max Miller: “Es un peligro para mi hija”
La denunciante es hija de un senador republicano, quien se ha sumado a las voces que exigen que Miller renuncie a su cargo en la Cámara de Representantes











