La petrolera saudí Aramco ganó 65.229 millones de dólares (unos 56.700 millones de euros) en el primer semestre de 2026. Esa cantidad supone un 34% más que en el mismo periodo del año anterior, gracias al impulso que ha supuesto el aumento de los precios del petróleo y productos refinados. Eso ha compensado el hecho de vender menos cantidad de hidrocarburos así como la incertidumbre general provocada por la guerra en Irán, que ha provocado una disrupción en el tráfico mundial de crudo y otros productos.El informe presentado este martes refleja esa nueva situación. Las cuentas de la mayor petrolera del mundo reflejan mayores ganancias gracias al incremento de los ingresos, derivados de unos precios más elevados del crudo. Pero a la vez el crecimiento se vio mermado por un descenso de los volúmenes vendidos y por el aumento de los costes operativos de la compañía en medio del bloqueo del estrecho de Ormuz. Esta vía marítima, por donde hasta el pasado 28 de febrero pasaban aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado que se transportan en todo el mundo, quedó estrangulada con la respuesta iraní a los ataques de Estados Unidos e Israel. Los ingresos de Aramco por ventas entre enero y junio de 2026 alcanzaron 263.742 millones de dólares (229.218 millones de euros) frente a los 223.135 millones (193.942 millones de euros) del mismo periodo de 2025. Supone un aumento de un 18,2% interanual, impulsado por un incremento del 26% en el precio medio del petróleo. Este pasó en el periodo de unos 71,5 a 90,1 dólares por barril.Sin embargo, según destaca Efe, en el primer semestre de 2026 la petrolera estatal saudí generó un flujo de caja operativo de 56.162 millones de dólares (48.815 millones de euros), inferior a los 59.251 millones (51.502 millones de euros) del mismo periodo del año anterior.El flujo de caja libre (que resta al anterior las inversiones, préstamos y otros desembolsos necesarios para el sostenimiento del negocio) descendió un 10% interanual, hasta 30.897 millones de dólares (26.852 millones de euros). Esta cifra se vio afectada por un aumento del capital circulante relacionado con mayores importes pendientes de cobro del Gobierno y un incremento de los inventarios, aunque este efecto fue compensado parcialmente por el aumento de los beneficios.Por otro lado, los costes operativos pasaron de 127.547 millones de dólares (110.857 millones de euros) en el primer semestre de 2025 a 146.759 millones (127.555 millones de euros) en el mismo periodo de 2026, principalmente por el encarecimiento de las compras de crudo y productos refinados y químicos, así como por el aumento de los gastos de venta, administrativos, de transporte y de las regalías e impuestos.El consejo de administración de la petrolera estatal ha aprobado el reparto de un dividendo base de 21.886 millones de dólares (19.022 millones de euros), correspondiente al segundo trimestre de 2026, que será abonado durante el tercer trimestre del año.El presidente y consejero delegado de Aramco, Amin Nasser, afirma en el informe que la primera mitad del año estuvo marcada por la capacidad de la empresa para responder a unas condiciones de mercado cambiantes y mantener la continuidad de sus operaciones pese a la “interrupción sin precedentes” del suministro a través del estrecho de Ormuz. En el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, el estrecho de Ormuz fue bloqueado de facto por Teherán y, posteriormente por Washington, lo que ha provocado que esta vía marítima natural sea el principal punto de fricción en el conflicto. Ante este obstáculo, el directivo de Aramco destaca que el uso del Oleoducto Este-Oeste (que comunica las dos costas de Arabia Saudí) para evitar Ormuz, junto con la capacidad de almacenamiento y las terminales de exportación de la empresa han permitido mantener la producción y las exportaciones durante la crisis regional.Durante los meses de conflicto, todavía sin resolver, ciertas instalaciones de Aramco y sus filiales han sido blanco de ataques. Estos han provenido especialmente de las milicias proiraníes en Irak, lo que provocó que Riad se sumara por primera vez al conflicto atacando posiciones de dichos grupos, así como por los rebeldes chiíes hutíes de Yemen.“El impacto en estas instalaciones no fue significativo para la situación financiera, los resultados de las operaciones ni los flujos de efectivo de Aramco. La compañía continuará evaluando cualquier incidente para determinar su posible impacto significativo en sus operaciones y desempeño financiero”, señala la petrolera en su informe de resultados.