En los meses de julio y agosto de los años 50, 60 y 70, cuando el invierno limeño se instalaba en las calles con su cielo gris, una carpa multicolor irrumpía en la ciudad como un estallido de vida. El circo “África de Fieras” o, simplemente, circo “África”, dirigido por la familia Basurco, fue mucho más que un espectáculo: fue una tradición popular, una fiesta compartida, una postal de la infancia para miles de peruanos. Con sus pistas de tierra, agua y hasta hielo, y su ruidosa troupe de payasos, leones, trapecistas y elefantes, este circo marcó una época dorada del entretenimiento en Lima.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.