El Comit� de Asuntos Judiciales del Senado ha despejado este martes el camino para que Todd Blanche, hasta ahora fiscal general interino de Estados Unidos, sea ratificado en el puesto de forma definitiva. Los miembros han votado a favor, con 12 votos frente a 10, lo que en la pr�ctica permite anticipar que el pleno no podr� obst�culos.El proceso de confirmaci�n de Blanche, que desde enero de 2025 hab�a sido el n�mero dos del Departamento de Justicia, y que ascendi� tras el cese de su jefa, Pam Bondi, se ha convertido en un nuevo pulso interno dentro del Partido Republicano, una batalla de desgaste entre la Casa Blanca y varios senadores conservadores que decidieron utilizar la nominaci�n como palanca para frenar una de las propuestas m�s extravagantes y escandalosas de Donald Trump desde su regreso al poder. Pero el caso tambi�n es s�mbolo de todas las deficiencias del sistema, de la debilidad de un partido incapaz de hacer frente de verdad a su l�der y que tiene que conformarse con peque�os gestos, as� como de una oposici�n que apenas logra nada fuera de los tribunales.Blanche, abogado de larga trayectoria y figura estrechamente vinculada al presidente, al que represent� en sus causas penales, nunca fue un candidato c�modo para parte del Senado republicano. Su cercan�a y entrega a Trump, su papel en la defensa de algunos de los casos m�s sensibles que el presidente denuncia como persecuciones pol�ticas y, sobre todo, la percepci�n de que �l est� dispuesto a empujar al Departamento de Justicia incluso donde su predecesora no se atrevi� convert�an su ratificaci�n, a pocos meses de las elecciones, en algo cr�tico.El conflicto se concentr� en las �ltimas semanas en una de las decisiones m�s provocadoras de la Casa Blanca, el lanzamiento impulsado por el propio Blanche de un fondo de compensaci�n de 1.800 millones de d�lares para indemnizar a quienes la Administraci�n considera v�ctimas de los llamados "juicios pol�ticos", una categor�a en la que entrar�an numerosos aliados y colaboradores de Donald Trump, procesados o investigados en los �ltimos a�os, incluidos quienes asaltaron el Capitolio. El fondo fue parado por los tribunales y, al final, la Administraci�n pareci� renunciar a �l, pero s�lo de forma temporal.La propuesta, recibida con incredulidad incluso entre los republicanos, habitualmente disciplinados, se convirti� en algo parecido a una l�nea roja para algunos senadores, asqueados con la posibilidad de utilizar dinero p�blico para esos fines. Durante semanas, la nominaci�n de Blanche qued� bloqueada en ese enfrentamiento. La Casa Blanca necesitaba cerrar cuanto antes el ascenso del m�ximo responsable del Departamento de Justicia, mientras que los senadores aprovecharon que ten�an en sus manos un instrumento de presi�n al que pocas veces pueden recurrir sin represalias severas. El mensaje de los esc�pticos fue aparentemente claro: sin garant�as sobre el abandono del fondo de compensaci�n, no habr�a votos suficientes para asegurar una confirmaci�n sin sobresaltos.Y as� ha sido. M�s o menos. Los protagonistas de ese desaf�o fueron, sobre todo, los senadores John Cornyn y Thom Tillis. Ambos evitaron romper p�blicamente con el presidente, e incluso criticarlo, pero dejaron claro que Blanche no tendr�a su apoyo (imprescindible, porque los conservadores tienen mayor�a muy ajustada en el Senado, agravada por el hecho de que uno de los m�s veteranos est� en el hospital y no puede votar). La negociaci�n fue intensa y se prolong� hasta las �ltimas horas del fin de semana. Al final, Cornyn y Tillis confirmaron que votar�an a favor de la nominaci�n despu�s de que el futuro fiscal general se comprometiera por escrito a renunciar al controvertido fondo de 1.800 millones de d�lares. Un motivo de celebraci�n para ellos, pero de enorme preocupaci�n para la oposici�n, ya que no s�lo queda sin resolver esa cuesti�n, sino que permanece otra igual de importante: una posible amnist�a fiscal para Trump y su familia."Desde el principio, el senador Cornyn y yo fuimos claros en que necesit�bamos un documento escrito que abordara nuestras preocupaciones sobre el acuerdo de auditor�a del IRS y el Fondo contra la Instrumentalizaci�n, que incluyera limitar el alcance de la protecci�n de auditor�a a las partes del Acuerdo de Liquidaci�n y pusiera fin legalmente al fondo. Nos complace que el Departamento de Justicia haya emitido una orden formal que termina con �l. Adem�s, el Departamento ha reconocido en una orden escrita vinculante que el acuerdo de auditor�a se limita a los demandantes y que su alcance no se extiende m�s all� de los demandados en la demanda, el IRS y el Tesoro, abordando preocupaciones que comparten varios de nuestros colegas republicanos", ha festejado Tillis.Sus rivales discrepan completamente, se�alando que un papel firmado por Blanche sirve de poco, pues quien toma las decisiones es Trump. Y porque el acuerdo no suspende esa auditor�a a la que se refiere Tillis, y que consideran esencial. El fondo de 1.800 millones fue presentado por el Departamento de Justicia como un acuerdo con Trump y su familia. El presidente hab�a denunciado a la Agencia Tributaria (IRS) por la filtraci�n hace a�os de sus declaraciones de Hacienda (un caso cerrado penalmente por el que el culpable cumple ahora pena de c�rcel) y ped�a una fortuna. Justicia lleg� a un acuerdo para que Trump retirara la demanda y renunciara a una indemnizaci�n para �l, pero a cambio de dos cosas. Esos 1.800 millones para compensar a sus aliados y la promesa de que la Agencia Tributaria cerrar�a para siempre las investigaciones sobre sus finanzas, lo que, seg�n algunos c�lculos, podr�a suponerle tener que pagar hasta 100 millones de d�lares por irregularidades."Para ser claros: los republicanos del Senado est�n cediendo en un acuerdo que otorga a Donald Trump y su familia inmunidad frente a auditor�as fiscales potencialmente por valor de 100 millones de d�lares", ha denunciado la dem�crata Elizabeth Warren. "Todd Blanche sabe que este documento es inaplicable y ni siquiera vale el papel en el que est� impreso. �No significa nada! Trump ni siquiera lo firm� y no est� obligado por �l", coincide el senador Cory Booker. "Incre�ble. Los republicanos del Senado est�n a punto de confirmar a Todd Blanche, el ex abogado personal de Trump, como fiscal general, incluso despu�s de que �l les dijera que el acuerdo que el Departamento de Justicia firm� otorgando a Trump y a sus empresas una amplia inmunidad por delitos a�n sigue en pie. Trump se enfrenta a una auditor�a del IRS que podr�a costarle hasta 100 millones. Los senadores republicanos se aseguran de que se salga con la suya sin pagarlo", a�adi� el congresista James E. Clyburn.La paradoja es evidente y en Washington nadie la ignora. Blanche puede prometer que no impulsar� ese mecanismo de compensaci�n desde el Departamento de Justicia, pero la decisi�n real no depende exclusivamente de �l. El fondo es una iniciativa pol�tica de la Casa Blanca, vinculada directamente a Donald Trump, y cualquier renuncia efectiva requerir�a que el presidente abandonara una propuesta que ha defendido p�blicamente. "Veo ese fondo como algo positivo, y muchos republicanos tambi�n lo hacen (...) No lo revis�, no s� qu� acordaron", dijo el lunes Trump sobre la negociaci�n entre sus senadores y su aspirante a fiscal.Trump no tolera la falta de lealtad, entendida como la obediencia absoluta a sus �rdenes, ni tampoco digiere las derrotas. Ces� a Pam Bondi gritando a los cuatro vientos que ella no estaba siendo lo suficientemente contundente contra sus enemigos pol�ticos y por su gesti�n del caso Epstein. Adem�s, varios medios han publicado que estaba barajando incluso cesar a la fiscal de Washington, una ex presentadora de la Fox nombrada hace unos meses para cubrir una vacante delicada, despu�s de que Jeanine Pirro aceptara retira los cargos contra un ex deportista ol�mpico al que Trump y los suyos quer�an llevar a prisi�n por presuntamente sabotear el estanque frente a la Estatua de Lincoln. Pirro present� un caso, pero tuvo que admitir que no ten�a pruebas, algo de lo que el presidente se ha burlado p�blicamente."El Departamento de Justicia ha prosperado bajo el liderazgo de Blanche", ha asegurado hoy Chuck Gassley, de 92 a�os y con casi 50 de legado en la C�mara Alta, el pol�tico m�s veterano, el que menos tiene que temer, y a�n as� fiel al presidente. Muy distinta es la opini�n de Dani Bensky, una de las v�ctimas de Epstein, que se reuni� recientemente con Blanche y sostiene que su confirmaci�n tendr� "un efecto disuasorio enorme sobre las supervivientes de abusos sexuales en todo Estados Unidos".