La VanguardiaBarcelona 04/08/2026 18:33 Actualizado 04/08/2026 18:40 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLas pruebas de ADN practicadas sobr eel cadáver que apareció en las costas de Bengasi (Libia) a primeros del mes de julio han confirmado que el cuerpo pertenece a Domenico Mimmo Piepoli, el kitesurfista italiano desaparecido desde el 1 de mayo. Así lo ha confirmado el Ayuntamiento de Erchie (Italia), lugar de residencia del fallecido, en un comunicado. “Han llegado los resultados de la prueba de ADN realizada al cuerpo hallado el 2 de julio frente a la costa libia: se trata de nuestro conciudadano Mimmo Piepoli. Tras esta confirmación, se iniciará el procedimiento de repatriación, coordinado por el Consulado de Italia en Trípoli”, reza el texto.Piepoli salió a practicar kite surf en Porto Cesareo (ITalia) y ya no regresó. Los fuertes vientos en la zona hicieron pensar que había padecido un accidente, y el paso de los días hizo perder la esperanza a sus amigos y familiares. La aparición en Facebook, un mes después, de las fotos de un cuerpo encontrado en aguas libias, descrito como “un esqueleto en un neopreno” levantó las sospechas de que pudiera tratarse del italiano, de 39 años.Piepoli, de 39 años, estaba casado y tenía dos hijosLa coincidencia de detalles —el arnés— entre el cadáver y el equipo de Piepoli acentuaron las alarmas. Pero su esposa, Carla Solazzo, sostenía que no todo encajaba. La mujer señaló a una capucha unida al traje de neopreno que su marido no solía llevar.Las pruebas forenses practicadas consistieron en comparar el ADN extraído de los restos con el de los familiares de Mimmo Piepoli y concluyeron que el cuerpo hallado era efectivamente el del kitesurfista. Piepoli y Solazzo estaban casados. De su unión nacieron dos hijos.
El ADN confirma que el cadáver hallado en Libia pertenece al kitesurfista italiano desaparecido
Mimmo Piepoli desapareció el día del trabajo tras salir a practicar kite surf; un pescador halló su cadáver —”un esqueleto en un neopreno”— en las costas de Bengasi a primeros de julio












