A cuatro meses de aquel golpe durísimo que lo marginó de la gran cita ecuménica, Joaquín Panichelli abrió su corazón y relató con crudeza cómo vivió el calvario de quedarse fuera del Mundial 2026. El delantero, que continúa adelante con los plazos de rehabilitación tras la rotura de ligamentos sufrida el pasado mes de marzo durante una práctica con la Selección Argentina, recordó la intimidad de aquellos días en un vivo distendido desde su hogar.
El atacante del Racing de Estrasburgo transitó el tramo más difícil de su carrera y dejó al descubierto sensaciones hasta hoy desconocidas sobre el apoyo incondicional que recibió por parte del plantel nacional y, en especial, de su capitán, Lionel Messi.
Joaquín Panichelli fue elegido el mejor jugador del año en Estrasburgo en medio del dolor por perderse el Mundial
El episodio que truncó su sueño mundialista ocurrió en un ensayo vespertino en el predio de Ezeiza. Lo que parecía una jugada rutinaria derivó rápidamente en pesadilla. "Esa tarde entrenamos en el predio, fue una acción normal. Yo al momento sabía que algo había pasado. Me asusté, sabía que podía ser el cruzado", rememoró Panichelli.
En medio del trayecto hacia la enfermería, la incertidumbre y la negación se apoderaron de su mente: "Me acuerdo de Dani, el doctor de la Selección, que es un tipazo, decirle: 'Dale, Dani, decímelo ahora si ya sabés'. Yo le decía eso porque en ese trayecto de la cancha a la enfermería siempre tenés una esperanza de que fue un mal movimiento y nada más". Sin embargo, el diagnóstico médico se confirmó tras los estudios nocturnos.






