ExplicativoLa reciente ola de asesinatos en Santa Cruz expuso la creciente presencia de las principales mafias brasileñas en el país.Integrantes de la Policía de Río de Janeiro realizan un operativo contra el Comando Vermelho en octubre de 2025, en Río de Janeiro (Brasil). Foto: EFESUBEDITOR DE LA SECCIÓN INTERNACIONAL04.08.2026 10:30 Actualizado: 04.08.2026 10:30

La ola de violencia que dejó nueve muertos en cinco días en el departamento boliviano de Santa Cruz (oriente del país) volvió a poner bajo los reflectores un fenómeno que desde hace años preocupa a las autoridades del país: la expansión de las dos mayores organizaciones criminales de Brasil hacia Bolivia y la disputa por controlar uno de los corredores más importantes del narcotráfico en Sudamérica. LEA TAMBIÉN Las autoridades bolivianas atribuyeron los asesinatos, entre ellos la masacre de cuatro personas en una hacienda, el hallazgo de dos cuerpos decapitados y el homicidio de un policía, a un enfrentamiento entre integrantes del Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), las dos organizaciones criminales más poderosas de Brasil.¿Cómo llegó la guerra entre el PCC y el Comando Vermelho a Bolivia?Durante años, el PCC, la principal organización criminal de São Paulo, y el Comando Vermelho, nacido en Río de Janeiro, libraron una guerra principalmente dentro de Brasil por el control de cárceles, barrios y rutas del narcotráfico. Sin embargo, en la última década ambas organizaciones comenzaron a expandir sus operaciones hacia países vecinos para acercarse directamente a las zonas donde se produce la cocaína.El BOPE en un operativo contra miembros del Comando Vermelho en Río de Janeiro. Foto: AFPBolivia se convirtió en uno de sus principales objetivos. Uno de los factores que explica el fenómeno es que el país comparte más de 3.400 kilómetros de frontera con Brasil y es el tercer productor mundial de cocaína, detrás de Colombia y Perú, según Naciones Unidas.Esa ubicación lo convierte en un mercado lo suficientemente atractivo para abastecer el enorme mercado brasileño y enviar cargamentos hacia Europa, África y otros destinos.¿Por qué Santa Cruz se convirtió en el corredor más disputado por las mafias brasileñas?La disputa se concentra especialmente en el departamento de Santa Cruz, la región más rica y extensa de Bolivia, donde se encuentra San Matías, un municipio fronterizo de apenas 15.000 habitantes que en los últimos años se transformó en un foco del narcotráfico.Desde allí parten carreteras que conectan con el estado brasileño de Mato Grosso y existen numerosas pistas clandestinas utilizadas por avionetas para transportar cocaína.Según el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, precisamente ese corredor es el motivo de la guerra entre ambas organizaciones.“Están peleando un corredor por el cual los narcotraficantes sacan droga hacia el exterior”, afirmó el funcionario al anunciar el despliegue de fuerzas de seguridad en la zona. LEA TAMBIÉN Organizaciones especializadas en crimen organizado, como Insight Crime, sostienen que Santa Cruz es hoy un punto de encuentro entre organizaciones locales, traficantes internacionales y las grandes mafias brasileñas (incluida la confederación del PCC, conocida como Narcosur), que utilizan la región tanto para comprar droga como para almacenarla, procesarla y coordinar su transporte hacia Brasil.¿Cómo pasó el PCC de dominar las rutas a ceder ante el avance del Comando Vermelho?El Primeiro Comando da Capital, nacido en las cárceles de São Paulo en la década de 1990, fue la primera organización brasileña en establecer una presencia sostenida en Bolivia. Su estrategia consistió en tejer alianzas con productores, transportistas y organizaciones locales para asegurar un flujo constante de cocaína hacia Brasil.“Desde su fuente en la región de Chapare, oeste de Bolivia, y en el vecino Perú, la cocaína se lleva a Santa Cruz, desde donde puede introducirse a Brasil o Paraguay. Sin Santa Cruz, se ve amenazada la capacidad del PCC para comprar enormes cantidades de cocaína a bajo precio”, se lee en un informe de Insight Crime publicado en 2022. El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. Foto: AFPEsa expansión le permitió convertirse en una de las principales organizaciones criminales de América Latina y consolidar una extensa red que llega hasta puertos brasileños, desde donde la droga es enviada a Europa.Pero en los últimos años el Comando Vermelho, su histórico rival, comenzó a disputar ese dominio. La organización fortaleció su presencia en la Amazonía brasileña y avanzó hacia la frontera con Bolivia con el objetivo de controlar las mismas rutas utilizadas por el PCC.Ese choque de intereses explica, según investigadores especializados en crimen organizado, el aumento de asesinatos selectivos, secuestros y ataques entre miembros de ambas organizaciones en territorio boliviano.¿Por qué Bolivia dejó de ser un país de tránsito para convertirse en un escenario de la disputa?A diferencia de años anteriores, cuando Bolivia era vista principalmente como un país de tránsito, las autoridades consideran que las organizaciones criminales ya no buscan únicamente comprar cocaína. Ahora intentarían controlar toda la red logística y los contactos locales que permiten mover la droga hasta Brasil.Eso implica una presencia mucho mayor de integrantes de estas organizaciones dentro del país y una competencia más violenta por el territorio. LEA TAMBIÉN La captura este año del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, considerado uno de los principales capos del narcotráfico en la región, y de varios líderes de organizaciones brasileñas forma parte de esa ofensiva contra estructuras cada vez más transnacionales.Desde noviembre, el Gobierno boliviano asegura haber detenido y expulsado a 17 cabecillas de organizaciones criminales internacionales, decomisado 58 avionetas, destruido 190 pistas clandestinas e incautado cerca de 300 toneladas de cocaína y marihuana.¿Qué está haciendo Bolivia para frenar la expansión de las mafias brasileñas?Tras la reciente ola de violencia, el Gobierno boliviano reforzó la presencia de la fuerza pública en la frontera con Brasil. Unos 250 policías fueron desplegados en San Matías, mientras que el ministro Oviedo anunció que la Policía Federal de Brasil instalará oficinas en territorio boliviano para fortalecer el intercambio de inteligencia y coordinar operaciones contra las organizaciones criminales.Sin embargo, investigaciones de medios como O Globo y El Deber sostienen que la expansión de, por ejemplo, el PCC ha sido favorecida por factores como la nula cooperación de las autoridades bolivianas con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) durante los gobiernos anteriores, las tensiones históricas con Brasil, que durante años dificultaron una coordinación más estrecha entre ambos países, y la presunta protección que redes de corrupción dentro de la Policía y las Fuerzas Armadas habrían brindado a organizaciones narcotraficantes.Siglas de la organización criminal Comando Vermelho (CV), en un poste de luz en Belém (Brasil). Foto:EFEComo ejemplo, una investigación de El Deber cita el caso de Gilberto Aparecido dos Santos, alias 'Fuminho', considerado uno de los principales operadores internacionales del PCC. Prófugo durante dos décadas, fue capturado en 2020 en Mozambique en una operación conjunta de la DEA y autoridades locales, después de haber establecido desde África nuevas rutas de envío de cocaína hacia Europa y Asia.Fuminho vivió durante varios años en Bolivia sin ser detenido. Allí adquirió una hacienda, estableció alianzas y desarrolló operaciones de narcotráfico vinculadas al PCC a pocos metros de la frontera con Brasil, pero no pudo ser capturado por falta de cooperación de las autoridades locales.CAMILO A. CASTILLO — Subeditor Internacional — X: @camiloandres894(*) Con información de EFE y AFP Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.