El presidente y presidente ejecutivo de Saudi Aramco, Amin H. Nasser, durante la Future Investment Initiative en Riad, Arabia Saudita. REUTERS/Hamad I MohammedEl presidente y consejero delegado de la petrolera saudí Aramco, Amin Nasser, lamentó este martes que el mundo ha perdido 2.600 millones de barriles de crudo por la guerra entre Estados Unidos e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, una situación que -advirtió- “sigue agravando la mayor crisis de suministro de la historia”.En unas declaraciones tras anunciar los resultados de la mayor petrolera del mundo, Nasser afirmó que esa crisis redujo el suministro en un promedio de 11 millones de barriles diarios pese a la fuerte demanda.“Como resultado, el mundo ha perdido más de 2.600 millones de barriles de petróleo (desde el inicio de la guerra a finales de febrero) destinados a sectores clave como la agricultura, los semiconductores, la automoción, la química y la manufactura”, destacó.PUBLICIDADSeñaló, no obstante, que el uso por Aramco del oleoducto Este-Oeste, que cruza el territorio de Arabia Saudí desde el este hacia el mar Rojo, ha contribuido, entre otros factores como la liberación de reservas estratégicas y el racionamiento de la demanda, a “mitigar la crisis de suministro, reduciendo la pérdida neta a alrededor de 1.800 millones de barriles”.Logotipo de la petrolera saudí Aramco. REUTERS/Danielle VillasanaEl máximo responsable de Aramco cifró los flujos actuales a través de Ormuz en solo una décima parte de los niveles previos al conflicto, y consideró que el mundo seguirá perdiendo más de 100 millones de barriles por cada semana mientras el estratégico estrecho permanezca cerrado.PUBLICIDADAlertó que en caso de una solución política a la crisis, “la normalización de la situación en Ormuz llevará tiempo”, sin especificar, y afirmó que “si los flujos desde el estrecho se normalizaran hoy, se necesitarían hasta 18 meses, a un ritmo promedio de 2,1 millones de barriles diarios, para reponer las reservas agotadas”.También advirtió de que, además de la situación geopolítica y el cierre de Ormuz, por donde pasaba una quinta parte del suministro petrolero mundial antes de la guerra, el sistema global de refino “se encuentra bajo una gran presión, ya que las refinerías operan casi a su máxima capacidad”.PUBLICIDAD“Esto ha dejado al sistema con escasos mecanismos de amortiguación. Si las refinerías sufrieran un cierre importante, imprevisto o prolongado, el sistema global de suministro energético podría enfrentar una presión aún mayor”, agregó.Nasser celebró, por otro lado, los resultados en los últimos seis meses de Aramco, que ganó 65.229 millones de dólares un 34 % más que en el mismo periodo del año anterior.Una persona rellena el depósito de su vehículo en una gasolinera. EFE/Rungroj Yongrit