Si José Manuel Soto dedicase la mitad de la energía que usa para criticar a Pedro Sánchez en su música, llenaría más estadios que Bad Bunny. El discurso de los artistas de derechas tiene dos vertientes, por un lado, la de ya no se puede decir nada, y, por otro, la de me han enviado al ostracismo por ser crítico con el Gobierno. Soto se ha levantado con ganas de estar en la segunda.Publicidad"Sufro un apartheid profesional y social por criticar a Pedro Sánchez", ha manifestado en una entrevista publicada este martes por El Mundo.Los comentarios de Soto no han pasado desapercibidos entre los tuiteros.PublicidadPublicidadEs más fácil verse víctima de una gran conspiración del Gobierno que aceptar la realidad. Quién iba a decir que ser un conspiranoico, hacer comentarios machistas y dedicar más tiempo a criticar a Sánchez que a la música iba a hacer mella en su carrera.