Rabat (EFE).- El Vaticano ha nombrado a un sacerdote que asumirá de forma temporal la jefatura de la Iglesia católica en Marruecos tras la retirada del cardenal español y arzobispo de Rabat, Cristóbal López Romero, mientras se investigan denuncias por supuestos abusos sexuales presentadas en su contra.

El sacerdote Mario León Dorado, prefecto apostólico de El Aaiún-Sáhara, asumirá la gestión eclesiástica bajo la figura de «administrador apostólico sede plena» tras su nombramiento por el Dicasterio para la Evangelización, según un comunicado de la archidiócesis.

León Dorado actuará de forma provisional con los derechos y facultades de un obispo residente, mientras López Romero permanece con la jurisdicción suspendida y retirado en España.

Sin denuncias judiciales

No obstante, López Romero recalca en el comunicado que sigue siendo el obispo titular y que esta medida se produce «a la espera de los resultados de la investigación llevada a cabo por la Santa Sede» en lo que respecta a él y «a la diócesis, con el fin de garantizar con serenidad el buen funcionamiento de la archidiócesis y preparar el inicio del año pastoral».