“No me hagas preguntas personales ni sobre el pasado”, bromea Andy Kusnetzoff, irónico y risueño, apenas instantes antes de comenzar la entrevista. La frase, lejos de ser una advertencia, funciona como un guiño para romper el hielo. En los estudios de Kuarzo y a días de regresar a la televisión con PH, Podemos Hablar —que estrena nueva temporada este sábado 8 de agosto a las 21.30, por Telefe—, el conductor se abre: repasa sus comienzos, habla del hambre que todavía lo empuja a mejorar, cuenta cómo lo transformó la paternidad y revela sus expectativas ante el regreso de uno de sus grandes éxitos.-¿Cómo te encuentra este regreso a la televisión?—Estoy contento. Si vuelvo es porque estoy contento; si no, no volvería. En el tiempo que no estuve me dediqué más a lo familiar y estuvo bueno. Ahora tenía ganas de regresar para esta temporada posterior al Mundial. La verdad es que me gusta.—¿Hay que saber cuándo detenerse para poder regresar?—Es como una pareja. Hay momentos en los que uno puede sentir que, si se separa durante un tiempo, todavía queda algo pendiente y se puede volver. Si seguís, te desgastás y llega un punto en el que ya no hay regreso. No lo digo solo por la televisión, sino por cualquier formato que entra en una especie de fin de ciclo. Yo no sentía para nada que PH hubiera terminado su ciclo; sí sentía que estaba bueno que descansara. También quería dedicarme mucho a mi familia. La televisión saca mucha energía: no son solamente las horas de aire, sino todo lo que consume emocionalmente, incluso cuando uno no está al aire. Ahora estoy preparado para volver.Andy Kusnetzoff: "No es que fuera bravo: defendía mi espacio"