Xuxa respondió en São Paulo a las críticas por el body dorado de su gira de despedida.Maria da Graça Xuxa Meneghel respondió en São Paulo a las críticas por el body dorado que usó en el debut de su gira de despedida O Último Voo da Nave y vinculó el rechazo a su imagen con un debate más amplio sobre la edad, el cuerpo y el personaje televisivo que la convirtió en una figura de la cultura infantil brasileña.La artista tiene 63 años y eligió contestar durante el show, en medio de una polémica que se desató tras la presentación inaugural en el estadio Nubank Parque. Parte de la prensa brasileña y usuarios de redes sociales cuestionaron que su vestuario fuera demasiado sensual para un espectáculo asociado al universo infantil con el que alcanzó la fama.PUBLICIDAD“Respeten mi edad, porque la abuela de ustedes a esta hora debería estar tejiendo crochet y yo estoy aquí de colitas para ustedes”, dijo sobre el escenario. Durante el show, Xuxa pidió respeto por su edad y afirmó que la exposición de su imagen actual responde a las expectativas del público sobre su personaje.Luego añadió: “Si alguien habla de la Xuxa, de esa vieja con la cola al aire y de colitas, es por culpa de ustedes. ¡Aprovechen porque no voy a hacer más esto!”.PUBLICIDADLa respuesta de la conductora y cantante también incluyó una defensa del atuendo. Según se desprende de sus palabras, relativizó la crítica al señalar con humor que la prenda no era tan cavada como se decía y que la ropa que usaba en los años 80 era incluso más fina.Mientras la discusión seguía creciendo, los estilistas Michelly X y Jota Ferreira difundieron un video desde los camarines para responder a uno de los cuestionamientos más repetidos. El diseñador mostró el body y sostuvo que las críticas sobre el tamaño de la entrepierna no se correspondían con la prenda. Según explicó, esa parte medía aproximadamente 10 centímetros de ancho.PUBLICIDADEl show de apertura de la gira recuperó además uno de los símbolos de su trayectoria. La nave espacial asociada a su universo televisivo sobrevoló a los fans antes de detenerse para que Xuxa descendiera al escenario.Su entrada fue con un traje blanco, capa, capucha y anteojos negros. Más adelante apareció con el body dorado y botas altas del mismo color, y también con un traje de flecos multicolor para los segmentos de baile.PUBLICIDADHasta ahora no hay una fecha confirmada para una visita a la Argentina. Por ahora circula el rumor de una posible presentación en noviembre, aunque todavía no hubo anuncio oficial de su organización.El debut de O Último Voo da Nave recuperó la nave espacial del universo televisivo de Xuxa, que sobrevoló a los fans antes de su ingreso al escenario.La reacción de Xuxa en el escenario se conecta con declaraciones previas sobre el paso del tiempo y la presión sobre su aspecto físico. En una entrevista con Caras al cumplir 60 años, explicó que vivió de su imagen desde los 16 y que se cansó de tener que responder que los cambios físicos y estéticos que experimenta son normales.PUBLICIDADHasta ahora no hay fecha confirmada para una visita de Xuxa a la Argentina, aunque circula el rumor de una posible presentación en noviembre sin anuncio oficial.“Personalmente me siento una mujer sin colágeno, con mi cuerpo que va transitando cambios diarios, pero con una experiencia y una madurez que valoro y priorizo”, dijo a Caras. También sostuvo que aún no se había hecho cirugías y que, si algún día lo hiciera, no sería por exigencia de la gente o del ambiente, sino por decisión propia.En esa misma conversación habló de la hostilidad que percibe en el juicio público sobre el envejecimiento. Señaló que lo peor de llegar a los 60 era “tener que convivir con la pequeñez de mucha gente” y agregó que las redes sociales acercaron a las personas a “la crueldad de cierta gente”.PUBLICIDADEsa revisión sobre su imagen pública también apareció en 2023, cuando, según La Vanguardia, volvió sobre el personaje que construyó en televisión y admitió errores. La publicación recordó que Maria da Graça Xuxa Meneghel fue uno de los rostros de la televisión brasileña y que en los años 80 y 90 encabezó programas infantiles que tuvieron impacto en Brasil y en otros países.Xuxa pidió perdón a los niños que cantaron, bailaron y jugaron con ella a través de la pantalla. En ese proceso de revisión, reconoció que la imagen que proyectaba estaba lejos de la realidad y que su vestuario no era coherente con el perfil de los programas.PUBLICIDADCitada por La Vanguardia, Xuxa recordó en una entrevista con The New York Times que ocupaba un lugar construido para agradar visualmente mientras trabajaba para un público infantil. “Yo venía a ser la muñeca, la niñera, la amiga de estos niños. Una Barbie de aquella época. Ella llevaba un coche rosa y yo una nave espacial rosa”, afirmó.También dijo que con el tiempo entendió que había elementos de esa puesta en escena que estaban mal. “No lo veía mal, pero hoy sabemos que está mal”, declaró.PUBLICIDADLa discusión actual retoma declaraciones previas de Xuxa sobre el envejecimiento, la presión sobre su aspecto físico y la revisión crítica del personaje infantil que construyó en televisión.En esa misma revisión sostuvo que recibió presiones de directores para mantener un aspecto físico determinado. “Me veían como un trozo de carne”, aseguró, al explicar que la obligaron a someterse a retoques estéticos, a bajar de peso y a no cortarse el pelo.La escritora Luiza Brasil, mencionada en el documental sobre la presentadora, apuntó que el personaje público de Xuxa transmitió valores equivocados y “heridas profundas a muchas mujeres en Brasil”. La artista respondió que no fue quien tomó esas decisiones, pero reconoció su responsabilidad: “No fui yo quien lo decidió, pero lo avalé. Le puse mi firma”.La trayectoria internacional de Xuxa incluyó su desembarco en la Argentina en mayo de 1991 con El Show de Xuxa y su salto posterior a Estados Unidos, un año después, siempre bajo una estética que hoy mira con distancia crítica.
Xuxa, en su gira de despedida, responde críticas: “Respeten mi edad, a esta hora debería estar tejiendo crochet”
La conductora de 63 años frena la polémica en pleno show inaugural en el estadio Nubank Parque. Entre humor y desafío, enlaza vestuario, edad y el personaje infantil que marcó a Brasil











