La estación de investigación antártica Concordia registró una marca histórica para el planeta al alcanzar una temperatura de -84,1 °C el pasado 18 de julio. De acuerdo con los datos brindados por el Programa Nacional de Investigación Antártica de Italia, el termómetro cayó a este nuevo mínimo en dos oportunidades durante la misma madrugada. Bomba de tiempo en la Antártida: el deshielo libera niveles peligrosos de mercurio acumulados por siglos Se trata del registro más frío detectado en la superficie terrestre en los últimos 14 años, un fenómeno extraordinario que pone de manifiesto la alta variabilidad del clima en el continente helado.

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Dónde queda la base Concordia y cómo se explican las temperaturas extremas La estación Concordia está ubicada en lo alto de la meseta antártica oriental, a 3.200 metros sobre el nivel del mar y a más de 1.000 kilómetros de la costa más cercana. Su aislamiento es tan extremo que, durante los meses de invierno, la imposibilidad de recibir vuelos deja a los investigadores más alejados del resto de la civilización que los propios astronautas de la Estación Espacial Internacional. Esta condición de aislamiento, sumada a la falta de luz solar durante meses y a un aire sumamente seco, crea el escenario propicio para que el calor escape de la superficie hacia el espacio libremente bajo cielos despejados. Caption A pesar de que el récord histórico absoluto de frío en la Tierra lo ostenta la base rusa Vostok con -89,2 °C alcanzados en 1983, este nuevo registro de -84,1 °C se posiciona como una anomalía de gran magnitud. Los especialistas destacan que el fenómeno se produjo gracias a depresiones en la capa de hielo que atrapan masas de aire gélido y denso. Diversos estudios satelitales sugieren que, bajo condiciones meteorológicas ideales en la meseta antártica, el aire podría alcanzar de forma natural un límite físico de hasta -98 °C. La paradoja entre el frío antártico y la ola de calor en el resto del planeta La marca gélida observada en la base Concordia contrasta fuertemente con la situación meteorológica global, caracterizada por olas de calor sofocantes en el hemisferio norte e incendios forestales en Europa y Norteamérica. El iceberg más grande del mundo se derritió tras casi 40 años: llegó a medir hasta 3900 kilómetros cuadrados Incluso dentro del propio continente antártico se registran dinámicas contradictorias: semanas atrás, la base argentina Esperanza, ubicada en la península antártica, alcanzó un récord invernal de 15,4 °C. Asimismo, la propia estación Concordia había experimentado en marzo del año pasado una ola de calor sin precedentes con temperaturas de -9,4 °C, muy por encima de sus promedios habituales. Expertos del observatorio meteorológico explicaron que la ocurrencia de un evento de frío extremo puntual no contradice las tendencias generales del calentamiento global. Los sistemas atmosféricos locales continúan generando oscilaciones drásticas, mientras que el cambio climático describe patrones de temperatura a largo plazo a escala planetaria. De este modo, la interacción entre los complejos vientos polares y la pérdida de radiación en la atmósfera sigue dando lugar a episodios meteorológicos excepcionales. API