Sebastián Estevanez e Ivana Saccani construyeron un espacio familiar que combina amplitud y contacto con la naturaleza. La vivienda se organiza en ambientes donde la madera es protagonista y los ventanales permiten la conexión constante con el exterior. Cada sector refleja la intención de crear un entorno pensado para compartir con sus hijos, en el que lo cotidiano se conecta con el verde y las actividades al aire libre. La disposición de los ambientes y la integración con el jardín muestran cómo la casa se adapta a la dinámica de la familia.

Sebastián Estevanez e Ivana Saccani abren las puertas de su casa, donde destacan los ambientes pensados para el encuentro

Sebastián Estevanez e Ivana Saccani eligieron un hogar rodeado de vegetación, con espacios diseñados para la convivencia y el disfrute en familia. La casa se distingue por la presencia de ambientes que se abren hacia el jardín, generando una continuidad entre interior y exterior. Allí, los momentos compartidos encuentran un escenario que combina funcionalidad y cercanía con la naturaleza. La integración de cada detalle refleja una construcción pensada para acompañar la vida diaria, en la que lo natural y lo práctico se complementan.