Patricia Bullrich no espera a que se lo pregunten dos veces. En una extensa entrevista con Clarín, la senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado blanqueó lo que hasta ahora insinuaba entre líneas: "Después de la reelección de Milei, quiero ser presidenta", dijo, proyectando su ambición hacia 2031 y abriendo con cinco años de anticipación la discusión por la sucesión dentro del espacio libertario.
La ex ministra de Seguridad fue clara en el orden de prioridades: primero, la reelección de Javier Milei en 2027; después, su propio proyecto. "Voy a ser candidata de acuerdo a cómo se conforme el equipo que va a tener la responsabilidad de acompañar a Milei en el segundo mandato, si la gente nos acompaña en 2027", explicó, aclarando que la decisión "no depende de una voluntad personal" y que resulta clave sostener el acuerdo con el PRO.
Ese último punto no es un detalle menor. Bullrich condicionó cualquier armado a que Mauricio Macri no decida jugar con candidato presidencial propio: "A mí me gustaría que este mundo esté todo junto. No me gustaría que cada uno tenga su propio candidato. Pero puede pasar", admitió ante Clarín.
El tramo más filoso de la entrevista llegó cuando el diario la consultó por Victoria Villarruel. Bullrich no esquivó el cruce: definió a la vicepresidenta como una dirigente "conservadora" que hoy "tiene una mirada muy distinta a la del Gobierno" y que aprovecha su lugar institucional para "promover" un proyecto propio antes que el del oficialismo. "Si ella hubiera tenido un comportamiento distinto podría estar en este proyecto", lanzó, en una frase que profundiza la interna que atraviesa a La Libertad Avanza entre el ala más leal a Milei y el espacio que empieza a construir Villarruel puertas afuera.









