Tegucigalpa (EFE).- El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022) afirmó este lunes encontrarse en una situación de «indefensión» y «limbo» jurídico al comparecer ante un juez para su primera audiencia por presunto fraude y lavado de activos de unos 10,8 millones de dólares, un caso abierto en 2023.

Hernández, de 57 años, llegó al Tribunal de Sentencia en Tegucigalpa luego de que un juez suspendiera provisionalmente la orden de captura y la alerta roja.

Antes de ingresar a la sede judicial, el exmandatario aseguró a periodistas que enfrenta una «persecución política» y sostuvo que está en «indefensión» debido a que el recurso de reposición presentado el viernes por su defensa para que el proceso permanezca en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) aún no ha sido resuelto.

«A esta hora estoy en indefensión todavía (…) nosotros pedimos una reposición el viernes y no la han resuelto, estoy en el limbo», declaró Hernández, quien pidió a los periodistas investigar por qué, según él, solo en su caso se emitió una orden de captura mientras los demás imputados pudieron presentarse en libertad.

Investigan un presunto desvío de dinero