NoticiaLa Unión Sindical Obrera apoyó postura de Luis Felipe Henao frente a urgencia de acelerar producción de hidrocarburos.Operaciones de fracking de Ecopetrol en Estados Unidos. Foto: EL TIEMPO03.08.2026 09:55 Actualizado: 03.08.2026 09:55

El debate alrededor de la seguridad y soberanía energética en Colombia tomó un nuevo impulso tras el pronunciamiento de la Unión Sindical Obrera (USO). A través de sus canales oficiales en redes sociales, la organización sindical reaccionó al diagnóstico del presidente de la Junta Directiva de Ecopetrol, Luis Felipe Henao, en su columna del lunes 3 de agosto en EL TIEMPO sobre la necesidad de avanzar en el desarrollo de la industria petrolera y de gas ante el deterioro acumulado de las reservas del país."La @usofrenteobrero saluda que el presidente de la Junta Directiva de @ECOPETROL_SA doctor @luisfelipehenao abra la discusión sobre la autosuficiencia energética de Colombia", expresó el sindicato en su mensaje institucional publicado en la red social X.Desde la representación obrera resaltaron la evolución técnica de estos métodos de extracción: "Los hechos demuestran que la ciencia y la tecnología para desarrollar Yacimientos NO Convencionales evolucionó a niveles extraordinarios de confiabilidad y optimización de recursos". La agremiación laboral instó a adoptar decisiones oportunas por parte del Ejecutivo y de la compañía estatal: "Colombia necesita de los hidrocarburos y no puede seguir perdiendo soberanía energética. LEA TAMBIÉN El nuevo gobierno debe acelerar a fondo para que en el menor tiempo Colombia produzca petróleo y gas por medio del Fracturamiento Hidráulico y @ECOPETROL_SA debe ser quien lidere este proceso".La posición de la USO responde al análisis expuesto por Luis Felipe Henao en su columna de opinión en la edición impresa de EL TIEMPO, titulada "'Fracking' ya / Corregir el rumbo", en la que advirtió sobre la gravedad de las cifras operativas del sector.Fracking en Colombia para garantizar soberania energética​Henao detalló que durante los últimos cuatro años las reservas probadas de gas natural cayeron cerca del 46 %, mientras que la producción disminuyó más del 30 %, un volumen insuficiente para satisfacer la demanda interna. En cuanto al petróleo, las reservas se sitúan cerca de los 2.000 millones de barriles, pero la extracción pasó de 850.000 a menos de 750.000 barriles diarios. A esto se suma el colapso de la exploración, lo que genera que los nuevos hallazgos aporten menos del 2 % a la incorporación anual de reservas.Frente a este escenario, el presidente de la Junta de Ecopetrol puntualizó en EL TIEMPO: "La seguridad energética no se construye en la emergencia. Se construye años antes, con exploración, reglas estables, confianza para invertir y una política de largo plazo. Colombia debe retomar con urgencia la discusión seria del desarrollo de los yacimientos no convencionales". Sobre el marco regulatorio e institucional, el directivo afirmó en su espacio de opinión en EL TIEMPO: "Después de más de una década de estudios, regulación y fallos judiciales, existe un marco jurídico vigente, ratificado por el Consejo de Estado. La pregunta ya no es si hay soporte legal. Es si Colombia está dispuesta a aprovechar responsablemente sus recursos para recuperar soberanía energética".El ejecutivo también apeló a los referentes globales para sustentar la viabilidad de la técnica: "La experiencia internacional no admite prejuicios. El fracturamiento hidráulico con perforación horizontal dejó de ser experimental. Gracias a él, EE. UU. pasó de importador neto de gas a exportador en 2017 y de petróleo en 2020, convirtiéndose en el mayor productor mundial. La experiencia de Vaca Muerta, en Argentina, demuestra que el desarrollo comercial del fracking puede transformar la balanza energética de un país sin necesidad de fases piloto. Con más de dos décadas de aplicación continua, esta técnica se consolidó como madura". En materia económica y tributaria, Colombia registra 2.400 millones de barriles y 10.500 gigapiés cúbicos de gas en recursos contingentes, con un 55 % bloqueado. Su aprovechamiento podría significar 36 billones de pesos adicionales para las regiones, en un contexto donde el sector aportó 29,6 billones de pesos en regalías entre agosto de 2022 y diciembre de 2025. Por otra parte, la participación de los hidrocarburos en el PIB descendió del 5 % en 2015 al 3,5 % en 2025. Henao reflexionó sobre la toma de decisiones al señalar en EL TIEMPO: "La discusión no es entre desarrollo y sostenibilidad. Es entre planificar o improvisar. Entre producir responsablemente nuestra energía o depender de la que otros países decidan vendernos. El sector de hidrocarburos sostiene la inversión, el empleo y la industria. Ningún país resolvió su seguridad energética esperando unanimidad. Se necesita seguridad jurídica clara y estable, ya, para atraer las inversiones que el país requiere. Los escépticos deben seguir exigiendo trazabilidad, monitoreo independiente y sanciones efectivas: esa exigencia no frena el desarrollo, lo vuelve defendible. Los indecisos deben aceptar que no decidir también es decidir. Y los optimistas, que la licencia social se gana con hechos, no con promesas. El nuevo ciclo tiene la responsabilidad de corregir el rumbo. No hay tiempo que perder".El contexto energético actual muestra presiones adicionales. El país importa más del 30 % del gas que consume, mientras que en el sector eléctrico, en los últimos seis años, entró en operación menos del 18 % de la capacidad proyectada. A estas variables se suman los pronósticos del Ideam sobre una alta probabilidad de un fenómeno de El Niño de intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre, evento que la NOAA calcula como uno de los más severos desde mediados del siglo XX. Aunque los embalses registran niveles cercanos al 80 %, los aportes hídricos muestran un deterioro paulatino.*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.