El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) emitió un boletín vulcanológico especial por el incremento de la actividad del volcán de Fuego, luego de detectar un cambio en su patrón eruptivo asociado con el ascenso de magma hacia la superficie.

Según el informe, desde las 14.30 horas del 2 de agosto, los sistemas de monitoreo registraron explosiones casi constantes, períodos prolongados de desgasificación e incandescencia en el cráter, un comportamiento que no se observaba desde la erupción registrada el 5 de junio del 2025.

El Insivumeh explicó que el ascenso del magma favorece una mayor emisión de gases y lava, lo que provoca la expulsión de material incandescente entre 100 y 200 metros sobre el cráter.

Además, comunidades ubicadas en el flanco oeste han reportado retumbos similares al sonido de una locomotora, mientras que las barrancas Ceniza, Seca y Santa Teresa concentran la caída de fragmentos y bloques volcánicos.

Aunque hasta ahora otros parámetros, como la actividad sísmica interna, no muestran cambios significativos, el análisis conjunto de los sistemas de monitoreo y las observaciones de campo indica que en las próximas horas y días podría registrarse un aumento en la emisión de ceniza que, de mantenerse las condiciones meteorológicas actuales, sería transportada por el viento hacia el oeste y suroeste a distancias iguales o superiores a 40 kilómetros.