Durante las últimas temporadas, la manicuría comenzó a alejarse de los diseños recargados para volver a poner el foco en las uñas naturales, las transparencias y los acabados luminosos. En 2026, esta estética se multiplicó en una serie de tendencias con nombres inspirados en alimentos, bebidas y productos de belleza: soap nails, jelly nails, milk nails, lip gloss nails o coconut milk nails.
Aunque todas comparten una apariencia delicada, existen diferencias importantes entre las manicuras. Algunas apenas realzan el tono natural de la uña; otras incorporan color y una terminación similar a la de un caramelo translúcido. La clave está en observar la intensidad del esmalte, cuánto deja ver la uña y si el acabado resulta cristalino o cremoso.
Soap nails: uñas limpias y con brillo efecto húmedo
Las soap nails buscan recrear el aspecto de unas manos recién lavadas, hidratadas y cuidadas. Se realizan con esmaltes transparentes o semitransparentes en tonos nude, rosa pálido o blanco muy suave, siempre acompañados por una terminación intensamente brillante.
A diferencia de otras manicuras naturales, el esmalte no es el único protagonista. El cuidado de las cutículas, la forma de las uñas y la preparación de la superficie resultan fundamentales, porque el objetivo es perfeccionar la uña natural en lugar de cubrirla por completo. El resultado se acerca a la idea de “mis uñas, pero mejor”: prolijas, luminosas y sin un color demasiado evidente.









