El marco legal está construido en escalones, y cada escalón es un precipicio.
Una microempresa que factura un poco más, que contrata un trabajador adicional, que decide pagar mejor, no sube gradualmente de nivel: cae de un régimen a otro y su carga tributaria y laboral se dispara de golpe sobre la totalidad de sus ingresos, no solo sobre el excedente. ¿Alguien se sorprende de que el 86,8% de las mype prefiera no registrarse en la Sunat?
(Enaho, 2024) El diagnóstico del proyecto de ley que delega facultades legislativas al Ejecutivo es correcto: la informalidad no es una decisión cultural ni un problema de fiscalización insuficiente.
Es una respuesta racional a un sistema que incentiva quedarse chico.
Por eso, la propuesta no busca perseguir con más inspectores a las empresas, sino cambiar los incentivos para que crecer deje de ser un salto al vacío. ¿Cómo?








