La Junta de Extremadura ha iniciado, a través de la Vicepresidencia y Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia, la puesta en marcha de su estrategia de desregulación administrativa, un plan con el que pretende simplificar los procedimientos, reducir cargas burocráticas y facilitar la relación de ciudadanos, autónomos y empresas con la Administración autonómica.La iniciativa constituye el primer paso de una estrategia de carácter transversal orientada a revisar aquellos procedimientos que generan trámites innecesarios o dificultan el acceso a los servicios públicos, con el objetivo de avanzar hacia una Administración más ágil, eficiente y cercana.
Entre las primeras medidas que impulsará el Ejecutivo autonómico destaca la eliminación de la obligatoriedad de la cita previa en aquellos servicios en los que no resulte imprescindible por razones técnicas u organizativas. La Junta considera que este sistema debe mantenerse como una herramienta para mejorar la atención al ciudadano, pero no convertirse en un requisito que limite el acceso a la Administración.
La estrategia incorpora además la implantación progresiva de una vía rápida administrativa sustentada en tres ejes. El primero será el desarrollo de una ventanilla única que facilite la realización de trámites ante las distintas administraciones desde un único punto de acceso. El segundo contempla la aplicación del silencio administrativo positivo siempre que la normativa lo permita, con el propósito de acortar los plazos de respuesta y reforzar la seguridad jurídica. El tercero apuesta por la implantación del principio del dato único, evitando que los ciudadanos tengan que aportar documentación o información que ya obre en poder de cualquier administración pública.







