Melilla (EFE).- La frontera de Melilla ha encadenado su segunda noche consecutiva de tranquilidad tras el inicio de la crisis migratoria el pasado jueves en la ciudad autónoma, mientras el paso fronterizo de Beni-Enzar continúa abierto de forma gradual y priorizando a los viajeros de la Operación Paso del Estrecho (OPE).

Fuentes de la Delegación del Gobierno en Melilla han informado a EFE de que no hay constancia de incidentes en el perímetro fronterizo, al igual que ya sucediera en la madrugada del domingo.

En el paso fronterizo de Beni-Enzar la situación es de “seminormalidad”, han apuntado a EFE fuentes policiales, ya que el tránsito sigue siendo gradual, en tandas de 20 en 20 vehículos y priorizando siempre a los vehículos de viajeros de la OPE, por lo que los melillenses solo pueden cruzar cuando no quedan coches foráneos pendientes de cruzar a Marruecos.

El paso fronterizo de Beni-Enzar continúa abierto de forma gradual y priorizando a los viajeros de la Operación Paso del Estrecho (OPE). EFE/ Giner

De este modo, se busca evitar una nueva situación de bloqueo fronterizo y “crisis humanitaria” como la que ya sufrieron unos 2.000 foráneos durante el cierre de 36 horas, desde el jueves por la noche hasta el sábado por la mañana, periodo en el que se acumularon hasta 700 coches en las inmediaciones del paso fronterizo.