La Guardia Civil y la Policía Nacional están analizando las imágenes de la entrada masiva en Ceuta y peinando las calles de la ciudad autónoma para tratar de identificar cuanto antes a los criminales con delitos de sangre y posibles yihadistas que han utilizado el colapso de la frontera para colarse en territorio nacional. Los servicios de información han movilizado todos los recursos que tienen disponibles para neutralizar esta brecha de seguridad, según han reconocido a El Confidencial fuentes del Ministerio del Interior. El movimiento descontrolado de individuos violentos por territorio nacional es el efecto colateral de la crisis migratoria que más preocupa en estos momentos. El caos ha provocado que ni siquiera se sepa con exactitud el número de personas que han entrado y salido de Ceuta en la última semana, a pesar de que el Gobierno de Pedro Sánchez intenta aparentar normalidad y tranquilizar a sus socios de la Unión Europea proporcionando cifras oficiales. Las estimaciones más realistas apuntan a que un 90% de los inmigrantes ha vuelto a Marruecos, pero otro 10% permanece en España y no tiene intención de regresar. La inquietud se centra en los inmigrantes de este último grupo, que probablemente cuentan con familiares, amistades e infraestructura en Ceuta que les ha permitido cubrir sus necesidades básicas durante estos primeros días y también ponerse a resguardo de los efectivos policiales y militares desplegados por la ciudad para conducir a la frontera a los irregulares que se resisten a marcharse. Camión de las Fuerzas Armadas españolas, este domingo, cargado de inmigrantes que habían cruzado a Ceuta y ahora son devueltos a Marruecos. (Jesús Torres/Europa Press) La prioridad de las Fuerzas de Seguridad es localizar a los hombres más peligrosos entre aquellos que no han regresado, explican las fuentes consultadas. En medio del caos de las primeras horas, algunos inmigrantes reconocieron ante las cámaras de televisión desplegadas en el Tarajal que habían sido expulsados a Marruecos por las autoridades de España y de otros países de la Unión Europea en cumplimiento de condenas por delitos graves y que precisamente habían aprovechado la confusión para entrar de nuevo en territorio. Cámaras de la frontera Otros inmigrantes confesaron a los medios que habían estado en cárceles marroquíes por crímenes de sangre. Los agentes de Información de la Guardia Civil y la Policía Nacional están visionando ahora esos vídeos para buscar a esos individuos y a otros con historiales delictivos similares que fueron más discretos y no se pararon delante de las cámaras para glosar sus antecedentes penales. Además, están examinando las grabaciones del perímetro fronterizo y de la ciudad y han recurrido a los informantes habituales de las Fuerzas de Seguridad para dar con esas personas. Los servicios de información también contemplan la posibilidad de que radicales islamistas o yihadistas de localidades próximas a Ceuta se hayan camuflado en la multitud para introducirse en suelo español. Este es uno de los agujeros de seguridad que más alarma a los países miembros de la Unión Europea y que se tratará este martes en la cumbre de ministros del Interior convocada de urgencia por la presidencia de turno del continente que ejerce este semestre Irlanda. A menudo, la amenaza del terrorismo internacional ha sido utilizada por la extrema derecha para arremeter contra el fenómeno de la inmigración ilegal, pero fuentes de Interior admiten a El Confidencial que, en esta ocasión, existe un peligro real de que entre las más de 60.000 personas que han pasado a Ceuta haya yihadistas. A solo 7 kilómetros de Ceuta se encuentra Castillejos (o Fnideq), una localidad de unos 85.000 habitantes que es una de las grandes canteras históricas del terrorismo islamista en el Magreb. En 2015 se estimaba que, de los 1.200 marroquíes que se habían marchado a Siria e Irak para unirse al Estado Islámico o ISIS, unos 400 procedían de Castillejos. Uno de ellos, Mohamed Hamaduch, más conocido como Kokito de Castillejos, se hizo famoso por posar con las cabezas degolladas de sus víctimas. Se casó con Aissa, una joven de Ceuta que viajó con él a Siria. El barrio de El Príncipe En la última década se han producido numerosas detenciones en esa ciudad de Marruecos. En noviembre de 2024, la Policía Nacional desarticuló una célula del Estado Islámico que operaba en Ceuta y Castillejos y que ya se encontraba en la fase de búsqueda de objetivos para atentar. Algunos de sus miembros vivían en Madrid e Ibiza. El barrio de El Príncipe, uno de los más conflictivos de la ciudad autónoma, ha sido tradicionalmente uno de los puntos más calientes del yihadismo en España. Se da la circunstancia añadida de que está poblado por centenares de familias procedentes de Castillejos, lo que facilitaría la ocultación de los radicales recién llegados. Algunas imágenes de televisión provocaron estupor. El programa En Boca de Todos de Cuatro entrevistó por azar a un joven que acababa de entrar en Ceuta y contó que había vivido en España, pero huyó a Países Bajos tras romper una botella en la cabeza de otro inmigrante. Reconoció que la justicia le condenó a 5 años de prisión con la posibilidad de conmutar la pena por una expulsión a Marruecos. El jueves no se topó con ningún obstáculo para volver a España. Otro compatriota relató en el mismo programa que en su país le relacionaban con una muerte y habría cruzado por el espigón del Tarajal para dejar atrás esos problemas. El objetivo es detener a todos estos individuos lo antes posible para enviarlos a prisión o iniciar el proceso administrativo para repatriarlos a Marruecos. No sólo está en riesgo Ceuta. Los especialistas consultados creen que los inmigrantes más violentos pueden disponer de los medios necesarios para esquivar los controles policiales y saltar a la península, donde tendrían vía libre para esfumarse. La Guardia Civil y la Policía Nacional están analizando las imágenes de la entrada masiva en Ceuta y peinando las calles de la ciudad autónoma para tratar de identificar cuanto antes a los criminales con delitos de sangre y posibles yihadistas que han utilizado el colapso de la frontera para colarse en territorio nacional. Los servicios de información han movilizado todos los recursos que tienen disponibles para neutralizar esta brecha de seguridad, según han reconocido a El Confidencial fuentes del Ministerio del Interior.
Policía y Guardia Civil rastrean contra reloj vídeos y calles para localizar a los criminales y yihadistas que se han colado en Ceuta
Las unidades de información de las Fuerzas de Seguridad se han movilizado para tratar de identificar cuanto antes a los inmigrantes irregulares que han conseguido ocultarse en la ciudad autónoma y representan una amenaza para la seguridad nacional











