OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.Puerto Rico opera en tranque continuo. Vivimos en la sociedad del grito y la paralización, opina Carlos Díaz Olivo3 de agosto de 2026 - 11:10 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.Jenniffer González, al anunciar que buscará la reelección, denunció a Rivera Schatz por aspirar a su posición. El presidente del Senado ni aceptó ni rechazó tal posibilidad, escribe Carlos Díaz Olivo. (Xavier Araújo)No existe hoy una figura tan dominante en nuestra política como Thomas Rivera Schatz. Es valiente y aguerrido defensor del Partido Nuevo Progresista (PNP) y de la estadidad. Esto no ha impedido que sea fiscalizador vehemente y contrafigura de los gobernadores de su colectividad. Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | ¿Le llegó el momento a Rivera Schatz?
Puerto Rico opera en tranque continuo. Vivimos en la sociedad del grito y la paralización, opina Carlos Díaz Olivo






