Noticia Exclusivo suscriptores El ataque del Eln llevó a reforzar la seguridad en el aeropuerto de la ciudad fronteriza. Mindefensa ofrece millonaria recompensa.Atentado terrorista del Eln en Cúcuta. Foto: Cortesía02.08.2026 22:01 Actualizado: 02.08.2026 22:01
Apenas cinco minutos separan al aeropuerto Camilo Daza —donde fue restringido el ingreso de acompañantes y solo pueden entrar pasajeros— del lugar donde ocurrió uno de los atentados más graves registrados en Cúcuta en los últimos años. El ataque con explosivos contra el comando del Departamento de Policía de Norte de Santander dejó 12 policías y tres civiles heridos y afectó las instalaciones desde donde se coordinan las operaciones policiales en la región.El atentado ocurrió a pocas cuadras de la principal central de abastos de la ciudad y en un sector hotelero, de restaurantes y comercio. Cuando se escuchó la explosión, comerciantes y trabajadores corrieron a refugiarse, y el cierre de la vía paralizó durante el fin de semana la actividad económica de la zona.Allí funciona el comando del Departamento de Policía de Norte de Santander, desde donde se coordinan las operaciones de la institución en gran parte del departamento. Carro bomba que dejó 12 policías heridos en Cúcuta. Foto:CortesíaEn el complejo también operan dependencias administrativas, alojamientos para uniformados y las instalaciones de la operación Esparta, la estrategia conjunta de la Fuerza Pública para enfrentar a los grupos armados ilegales en la región. Precisamente, entre los daños reportados por las autoridades figuran seis alojamientos y las instalaciones de esa operación.Residentes aseguran que desde hace varias semanas era habitual ver camiones parqueados en las calles cercanas al comando de la Policía. La presencia de estos vehículos no despertaba sospechas porque, al tratarse de una zona hotelera, muchos transportadores los dejaban estacionados mientras descansaban. “Se acostumbraron a ver camiones parqueados”, relató un comerciante.A las 3:15 de la madrugada de este sábado, un camión tipo NPR cargado con explosivos, acondicionado para la modalidad conocida como rampa con tatucos, fue conducido hasta las instalaciones del Departamento de Policía de Norte de Santander y detonado frente al complejo policial.Carro bomba del Eln que dejó 12 policías heridos en Cúcuta. Foto:CortesíaDe acuerdo con el reporte de las autoridades, dos integrantes del frente urbano ‘Carlos Germán Velasco Villamizar’ del Eln abandonaron el vehículo momentos antes de la explosión. La onda expansiva destruyó fachadas y vitrinas de establecimientos cercanos y ocasionó daños a nueve vehículos institucionales de la Policía, una sucursal bancaria y un concesionario de vehículos.En efecto, el director de la Policía Nacional, general William Rincón, explicó que el vehículo tenía placas falsas y contaba con un sofisticado sistema de lanzamiento de explosivos. “El vehículo estaba acondicionado para activarse por radiofrecuencia, tenía un sistema mecánico sobre rieles para correr la capa y lanzar todos los elementos explosivos, que venían camuflados en alimentos de mercado como zanahoria y papa. La última carga estaba condicionada para activarse en el lugar de los hechos y desaparecer los elementos probatorios”, explicó el oficial. Además, desde esa plataforma fueron lanzados 15 artefactos explosivos, cada uno con una carga de entre 15 y 20 kilogramos de amonal.Gobierno señala a alias David y alias Nay como presuntos responsables de ordenar el atentado. Foto:Archivo Particular.Por su lado, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció una recompensa de hasta $ 800 millones por información que conduzca a alias David; hasta 150 millones por alias Nay o ‘Nike’, y una recompensa adicional de hasta 350 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a quienes ejecutaron la acción terrorista.“La Fuerza Pública no descansará hasta encontrarlos y capturarlos para que respondan ante la justicia. No habrá rincón del territorio donde puedan esconderse. Cada vez tendrán menos lugares donde ocultarse y más ciudadanos dispuestos a colaborar con las autoridades”, puntualizó el ministro.Por su parte, Luis Fernando Trejos, profesor de la Universidad del Norte, explicó que el Eln “parece estar reeditando una vieja costumbre: despedían de forma violenta a los gobiernos que iban de salida y le anunciaban al próximo que llegaba que podían generar caos y destrucción”. Las autoridades buscan a los responsables del Eln, mientras el presidente electo, Abelardo De La Espriella, les dio un ultimátum para entregarse y dio por terminadas las negociaciones de paz.Redacción Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












