Boca es ciclotímico. Parecía encaminado a conseguir un triunfo con tranquilidad en Rosario (por lo superior que fue en la primera etapa y la ventaja por 1-0), pero se descontroló y en diez minutos pasó a perder 1-2 ante un Newell’s que puso el corazón y encontró en sus jugadores un orgullo que lo sacó a flote. Luego acusó el golpe y estuvo perdido un largo rato pero, en los últimos diez minutos, no sólo encontró el 2-2 sino que además estuvo cerca de ganar el partido gracias a su jugador con mejor rendimiento, Leonel Flores. Sí, dentro de los vaivenes emocionales y mientras todavía sigue buscando refuerzos, el Xeneize necesita apoyarse en los juveniles Flores, Gorosito y Aranda porque los experimentados Sebastián Villa, Paredes y Merentiel no terminan de rendir en el nivel que se espera de ellos. Newell’s tiene muchas dificultades en puntos y con rendimientos. Kudelka admitió contratiempos en la conformación de un plantel que parece más destinado a pelear el descenso que la clasificación a una copa internacional. La incorporación de Giannetti no le dio más solidez a la defensa y arriba a Mazzantti y Cóccaro le costó mucho desdequilibrar. Pero ellos sabían que a Boca, con pocas llegadas, era posible lastimarlo. Y así fue: el conjunto rosarino llegó tres veces y convirtió dos goles. Velasco festeja el 2-2 tras recibir un pase de Aranda
Boca no escapa de su ciclotimia: le hicieron otro gol de lateral y, por eso, no pudo ganarle a Newell’s
El equipo de Arruabarrena empató 2-2, rescató cosas positivas en los niveles de Flores y Gorosito y en los goles de Ascacibar y Velasco, pero no logra encontrar solidez












