Los Bomberos de la Generalitat trabajan desde este domingo con cinco medios aéreos para contener un incendio declarado el viernes en el municipio de Vilaller (Lleida), una zona de alta montaña, de acceso limitado y cercana al Parque Nacional de Aigüestortes. El fuego, con dos frentes diferentes, ha quemado ya 16 hectáreas según los Agentes Rurales, y las autoridades advierten de que la emergencia durará varios días por la complejidad de los trabajos de extinción.La orografía del terreno —alta montaña con barrancos de gran pendiente y accesos muy limitados—obliga a concentrar todos los esfuerzos en medios aéreos: dos helicópteros, dos hidroaviones y un avión de carga. Durante la noche, el perímetro se ha revisado con drones. El fuego cuenta con dos focos, de ahí que aún no se haya podido establecer la afectación real de las llamas, calculada de momento en 16 hectáreas.El pasado sábado, los vientos de tormenta reactivaron las llamas y provocaron un pirocúmulo —una nube de humo generada por el propio fuego— que alcanzó una cota de 2.300 metros y abrió varios focos secundarios. La hipótesis que se baraja sobre el origen del incendio apunta a un rayo que cayó el viernes en la zona.El objetivo de este domingo es atacar la parte superior del fuego, que ayer alcanzó la cresta a 2.300 metros de altitud en un frente de unos 500 metros. Aunque el incendio sigue activo, los bomberos señalan que esta mañana no quema con la intensidad del sábado si bien esperan que el viento se reactive hacia el mediodía. De las hectáreas quemadas, 2,8 se sitúan en la zona periférica de protección del Parque Nacional de Aigüestortes, según estimaciones de los Agentes Rurales. Cinco accesos a la zona permanecen cerrados. Esta mañana se ha activado una estructura de mando con apoyo logístico, un analista del GRAF, una dotación de agua, una unidad del GRAF y dos unidades de los Equipos de Prevención Activa Forestal (EPAF).
Los Bomberos luchan contra un incendio cerca del Parque de Aigüestortes y que temen que esté activo varios días
El fuego, en una zona de mucha pendiente y que en sus dos frentes ha calcinado 16 hectáreas, solo se puede controlar con medios aéreos






