La hotelería de Lima adapta instalaciones, refuerza la seguridad y ajusta menús y servicios para recibir deportistas, artistas y ejecutivos internacionales.

El Mundial 2026, realizado en Estados Unidos, México y Canadá, concluyó dejando lecciones valiosas para la industria hotelera de toda la región. Aunque la competencia no llegó a Sudamérica, el movimiento de visitantes internacionales y el impacto económico generado por el evento pusieron en evidencia cómo los grandes encuentros deportivos y corporativos pueden dinamizar las economías locales. En ciudades como Lima, el sector hotelero observa con atención estas tendencias globales y ajusta sus estrategias para capitalizar el efecto dominó que provocan los megaeventos en la demanda de servicios, el consumo y la generación de empleo.PUBLICIDADLa experiencia reciente de Lima con finales deportivas, congresos internacionales y festivales gastronómicos anticipa el impacto económico y operativo que dejarán los grandes eventos que se avecinan. Según Manrique Rodríguez, Cluster Manager del Hotel Real InterContinental Lima Miraflores y Hotel Indigo Lima Miraflores, la ciudad espera con especial interés los Juegos Panamericanos 2027, que traerán delegaciones de todo el continente y multiplicarán la ocupación hotelera y el consumo en la capital. El Mundial 2026 reforzó la expectativa de la hotelería de Lima sobre el impacto de los Juegos Panamericanos 2027 en la ocupación, el consumo y el empleo.