Irán intensificó en las últimas horas sus contactos diplomáticos con Arabia Saudita, Turquía y Pakistán. Además, redobló sus advertencias de una respuesta ante cualquier ataque estadounidense, poco antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la cancelación de los bombardeos que, según afirmó, estaban previstos contra la República Islámica.
Durante las últimas horas del 1 de agosto, Irán aumentó sus contactos diplomáticos con países de la región para tratar de evitar una escalada, ante los informes de la prensa estadounidense sobre posibles ataques de Estados Unidos e Israel contra infraestructuras energéticas iraníes.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, sostuvo conversaciones telefónicas por separado con el comandante del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir; el ministro turco de Exteriores, Hakan Fidan, y su homólogo saudí, Faisal bin Farhan Al Saud, en un intento por contener una nueva escalada en Oriente Medio.
Durante esos contactos, Araqchí reiteró que Irán respondería militarmente a cualquier acción estadounidense o israelí contra su territorio.
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