Astrónomos presentan la evidencia más sólida de que Betelgeuse podría formar parte de un sistema binario. De confirmarse, ayudaría a explicar las variaciones de brillo de la supergigante y a comprender mejor la evolución de las estrellas masivas.
Por Julio García G. / Periodista de Ciencia
Desde hace algunos años se especula que la estrella Betelgeuse, una de las más famosas porque se encuentra en la constelación de Orión (un poderoso cazador gigante, de acuerdo con la mitología griega, y famoso porque en el hemisferio norte se aprecia en los meses de otoño e invierno) podría estar acompañada por otra estrella.
Betelgeuse es cientos de veces más grande que el Sol (de hecho, es una gigante roja) y ha presentado cambios evidentes e inexplicables en su luminosidad a lo largo de la historia.
De hecho, las primeras variaciones lumínicas fueron observadas de manera sistemática en el siglo XIX por el astrónomo de origen británico Alexander Herschel, nieto del famoso astrónomo William Herschel. Este último, por cierto, descubrió el planeta Urano.






