Aprender a golpes. O a remezones. En cierto modo, esa fue la experiencia de Gabriel Boric en La Moneda. Golpes que tuvieron costos, piensa Eugenio Tironi. Así como el expresidente aprendió en el camino, agrega, él esperaba que su generación se enfrentaría a la pregunta: ¿A partir de la experiencia de gobierno, qué podemos hacer en una sociedad más compleja? Pero tras conocer las conclusiones del Congreso del Frente Amplio, parece que esas no son las preocupaciones de la izquierda.—¿De qué sirve declararme socialista? -se pregunta Tironi-. Es la búsqueda de una definición identitaria que vuelve a hablarle al siglo XX o al siglo XIX. No le habla al siglo XXI.El sociólogo y ensayista cree que la izquierda no está pensando en el futuro con proyección: lo está mirando “con espejo retrovisor”.—Hay que mirar hacia adelante, no rendir cuentas hacia atrás. Me resulta muy frustrante, porque de la experiencia de Boric hay muchas cuestiones que deberían ser rescatadas -dice.La resaca alude al recogimiento de la ola progresista, “una ola que generó mucho entusiasmo en ciertos sectores, y también mucho temor en otros, y que de pronto comienza a volver atrás y vuelve incluso más atrás del punto de partida”.Precisamente, su nuevo libro vuelve sobre el gobierno del frenteamplista para analizar cómo el país transitó del estallido social y el proceso constituyente al cansancio, la demanda de orden y el triunfo de José Antonio Kast. Si en su libro anterior, El desborde, analizó la fuerza de una ola progresista que atravesó la política y la cultura, en La resaca aborda el retroceso de esa ola y lo que arrastra consigo. O cómo la sociedad pasó de la euforia social a la demanda de seguridad, y cómo la derrota constitucional y la pérdida de mayoría obligó al expresidente a cambiar y adaptarse.“Boric no se rindió a la ceguera ni al heroísmo. Aceptó que las condiciones se modifican y que eso obliga a cambiar la trayectoria. Negoció con la oposición reformas -como la de pensiones- que no eran exactamente las de su programa”, escribe.Boric fue un personaje al cual la historia le dio la espalda en plena instalación. La historia prácticamente no le dejó espacio para desplegarse en el escenario.La resaca alude al recogimiento de la ola progresista, “una ola que generó mucho entusiasmo en ciertos sectores, y también mucho temor en otros, y que de pronto comienza a volver atrás y vuelve incluso más atrás del punto de partida”, dice en el escritorio de su departamento, en el último piso de un edificio en Providencia. Con una amplia ventana que mira al norte, Tironi habla rodeado de libros, fotos familiares y de su historia política: entre ellas, retratos firmados de los expresidentes Patricio Aylwin y Ricardo Lagos. 27/08/2024
Eugenio Tironi: “La oposición actual está groggy, porque no sabe cómo hacer frente a la resaca de Kast” - La Tercera
El sociólogo publica un nuevo libro, La resaca, un ensayo donde analiza el gobierno de Gabriel Boric, sus derrotas y aciertos: cómo el país pasó de la ola progresista al cansancio, la demanda de orden y seguridad, y cómo el expresidente se adaptó al cambio.







