Y finalmente llegó la noche. Después de la polémica por el reposteo de una publicación que ofendió a los argentinos en plena fiebre mundialista, después de las disculpas que supieron a poco (“Mala mía”, publicó), Rosalía se presentó ante el público porteño en el Movistar Arena. Y si hubo devoluciones de entradas, no se notó. El estadio se veía completo.Rosalía fue ovacionada tras disculparse y su show se vivió como una fiesta.DF Entertainment / ClarínEn la previa ya se notaba un clima atípico. Si bien se veía a muchos de los fans cumpliendo el código de vestimenta impuesto por la artista -con mucho blanco, tul y cruces- el público no llegó con el típico agite argento. Se vivió, por varios minutos, un clima de incertidumbre. Y es que, aunque las puertas abrieron a las 19, recién a las 20.30 empezó a llegar la mayoría de la gente.Aficionados de Rosalía posan previo al concierto de la artista en las afueras del Movistar Arena de Buenos Aires (Argentina)Juan Ignacio Roncoroni / EFEEn el mientras tanto, era imposible no escuchar debates constantes sobre lo que estaba por ocurrir entre los grupos de amigos. “¿Ya debería estar lleno, no?”, “Casi no vengo por ofendido”, “Sigo enojado, pero espero sus disculpas” y “Creo que en el futuro nos vamos a arrepentir de haber sido tan duros con ella”, fueron algunas de las frases que les dijeron los fans a Clarín en la dulce espera del inicio del concierto.Rosalía abrió el primero de sus cuatro shows en Buenos Aires con Sexo, violencia y llantas. Eran las 21.05 de este sábado 1 de agosto. La cantante española fue ovacionada por sus fans incluso antes de cantar la primera línea, dejando en claro que ninguno de sus seguidores la dejó sola a pesar del escándalo que la tuvo por protagonista en redes sociales.Visiblemente emocionada, con los ojos hinchados -como si hubiese llorado unos minutos antes de salir a cantar- empezó con su repertorio, vestida de bailarina clásica, con un tutú amarillo y zapatillas de punta.Como segundo tema de la noche, la intérprete eligió su hit Reliquia. Y con más sentimiento que nunca pronunció una de las letras más esperadas de la noche: “El cielo nació en Buenos Aires”. Al terminar la canción, se detuvo unos segundos a mirar el estadio lleno y recibió el tan esperado “Olé, olé, olé, Rosi, Rosi”. Un cántico que, si bien es común en los recitales, hoy no se sabía si iba a llegar.Una aficionada de la cantante Rosalía posa previo al concierto de la artista este sábado, en las afueras del Movistar Arena de Buenos Aires Juan Ignacio Roncoroni / EFEEl monólogo de RosalíaA apenas 20 minutos del inicio del show, llegó el momento que todos imaginaban: las disculpas de Rosalía, cara a cara con sus fans argentinos. “Bienvenidos al Lux Tour. ¿Cómo estáis? Pero madre mía, qué lío el otro día. He estado scrolleando, sin mirármelo mucho. Y rápido le doy un reposteo ahí (...) Tremenda cagada. Nunca fue mi intención”, expresó la artista.Y continuó: “Por eso, hoy más que nunca quisiera compartir un recuerdo. Fue, si no me equivoco, en 2019 que vine a actuar aquí a la Argentina por primera vez y eran los inicios de mi carrera. Fue aquí en el Lollapalooza (...). Abrí con Pienso en tu mirá (canta “Me da miedo cuando sale, sonriendo pa'la calle, porque todos pueden ve' los hoyuelitos que te salen)”.“Nunca lo olvidaré. La sensación de You Made it (tú lo hiciste). La primera vez que me la dieron fuera de mi país. Entonces, ¿cómo yo podría tener un sentimiento negativo o algo por el estilo? En verdad, es el lugar que me ha erguido donde estoy hoy, así que obviamente... no tengo más que agradecimiento por este lugar y por este público que siempre, siempre lo he dicho, es el mejor público que hay en el tierra”, añadió.“Siempre cantáis todas las canciones. Siempre os implicáis a más no poder. Le ponéis todo todo. Y nada me dolería más que pensaras que no me importáis igual de vuelta. Quiero que lo sepáis, que mi amor por Argentina, mi amor por este país, sigue intacto, igual que el primer día”, sumó.“Hoy vengo con mis canciones y unas inmensas ganas de entregaros todo. Y quiero agradeceros muchísimo a todos por estar aquí esta noche, por levantarme hace tantos años y por no dejarme caer nunca. Os quiero muchísimo, Muchas gracias por estar aquí esta noche”, concluyó, para luego ser ovacionada por sus fans.Entre confesiones y fiestaUna vez aclaradas las cuentas, el concierto siguió su curso normal como si nada hubiese pasado. Con una clara mejoría anímica de la cantante, quien antes estaba nerviosa por la reacción que podría haber llegado a tener el público argentino ante sus disculpas, el clima mejoró notablemente.Para aligerar un poco las cosas, Rosalía cantó algunos de sus temas más movidos, como Saoko y La Combi Versace. “Buenos Aires, sé que tú no has venido aquí sólo a llorar. Has venido a rebotar el culo”, bromeó antes de pegar el volantazo.Luego se animó a cantar en inglés Can't Take My Eyes Off You, la canción que Frankie Valli lanzó como solista en 1977. Y lo hizo de una manera muy especial: detrás de un marco, como si fuera una auténtica obra de arte. Además subió a un par de fanáticos afortunados al escenario, quienes representaron a un grupo de turistas que le tomaban fotografías.Sin dar respiro a las emociones, Rosalía presentó a la argentina Ángela Torres, a quien le elogió la energía e invitó a su confesionario. “Buenos Aires, dame mucho ruido del bueno para esta mujer llena de gracia y de talento. Para la voz argenta de terciopelo, Ángela Torres”, dijo enérgicamente la española. Y hubo besos, reverencias y abrazos entre ellas, que dejaron en evidencia una complicidad única y admiración mutua.Tal como lo hicieron otras estrellas a lo largo del Lux Tour -como Chappell Roan, Karol G y Aitana- la nieta de Lolita se sentó mano a mano con Rosalía para contarle un chisme de una de sus relaciones amorosas. Y aunque no dio nombres, en las redes sociales se especula que su relato fue sobre Rusherking.En sus minutos sobre el escenario, Torres contó una mala experiencia con un hombre que no la incluía en sus planes y que se negó varias veces a llevarla a ver al grupo Cindy Cats. Pero, por las vueltas de la vida, la banda la invitó a cantar con ellos ya separada. Y el susodicho estaba en el público.“Que vivan los finales felices porque tú te mereces todos los éxitos. Y, claramente, este perla en cuestión tenía un diamante y no se enteró. ¿Me entiendes? El tuvo que verte brillando para darse cuenta. El muy pelotu...”, respondió Rosalía al escuchar atentamente la anécdota.Y sin más se dispuso a cantar el tema más exitoso de su último disco, La perla. Sí, el mismo que estaba de fondo en el video de Mía Khalifa que inició todo el conflicto con los argentinos después de la final del Mundial. Pero no fue un momento incómodo para nada. Se sintió, incluso, como el cierre definitivo de la disputa. El público la acompañó en cada estrofa. Dejando, como ella misma predijo, todo y más.Y la audiencia explotó cuando se subió al piano y entonó a capella la bellísima Alfonsina y el mar, la canción que escribieron Ariel Ramírez y Félix Luna. Rosalía contó que cantaba este tema de adolescente, cuando estudiaba música.La energía subió todavía más con temas como Bizcochito y Despechá, que pusieron a todos y cada uno a bailar. Para cerrar, Rosalía eligió su balada Magnolias. Para esa canción, los fans argentinos organizaron una movida para demostrarle a la española que está todo bien y todavía tienen los brazos abiertos para ella.Todos juntos, levantaron carteles con la leyenda “Prometemos cuidar tu nombre en tu ausencia”. Una frase que valió más que mil palabras y que alcanzó para poner fin a toda disputa.
“Tremenda cagada”: Rosalía se disculpa en el primer concierto en Argentina tras su publicación polémica en la final del Mundial
Rosalía abrió el primero de sus cuatro shows en Buenos Aires visiblemente emocionada, con los ojos hinchados, como si hubiese llorado unos minutos antes de salir a cantar












