Gianni Infantino acaba de encajar una de las derrotas más contundentes de su carrera. El fracaso del plan del presidente de la FIFA al verse obligado a retirar de la mesa la venta del 20% del brazo comercial de la nueva filial del organismo que comercializa el Mundial puede tener consecuencias mayores. Con las elecciones a la presidencia de la FIFA en 2027 en el horizonte, Infantino ha causado un terremoto internacional que deja muy tocada su figura y amenaza su futuro al frente de la entidad. Las críticas internas de los últimos días se volvieron externas y públicas con la UEFA como principal enemigo. Primero, su asesor financiero en la FIFA y el enlace con la Casa Blanca, Carlos Cordeiro, dimitió por mostrarse totalmente en contra de la privatización del Mundial. Su comunicado fue demoledor. "Vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.200 millones de dólares carece de sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente", sostuvo. En su carta de renuncia, Cordeiro también cuestionó la falta de transparencia del proyecto y reclamó explicaciones sobre aspectos esenciales de la operación. "¿Por qué este acuerdo? ¿Por qué ahora? ¿Qué mecanismos de supervisión existen? ¿Quién se beneficia? ¿Hubo un proceso competitivo? ¿Qué derechos obtendrán finalmente los inversores y a cambio de qué coste para el fútbol?", planteó. Infantino sufre un mazazo descomunal. (Reuters/Dylan Martinez) Una dimisión y una puñalada Poco después, el director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, cargó duramente contra el presidente del organismo. En un contundente comunicado enviado a Associated Press que radiografiaba la pérdida de apoyos internos de Infantino en las últimas horas, Kevin Lamour aseguró que el presidente de la FIFA "engañó a los trabajadores de la FIFA" con su esquema de inversión privada y que "merecemos algo mejor que desprecio e intimidación". TE PUEDE INTERESAR Sin embargo, lo más llamativo es que Lamour, como Cordeiro, aseguró que ellos no habían tenido nada que ver con la propuesta de Infantino y se desmarcaron del plan. "Es un proyecto de una sola persona", escribió Lamour, antiguo compañero de Infantino tanto en la FIFA como en la UEFA. "Este proyecto no solo no debe seguir adelante, sino que ha llegado el momento de que los dirigentes políticos del fútbol se hagan las preguntas correctas y tomen las decisiones adecuadas". Trump no lo salvó Lamour no renunció al cargo que ocupaba desde 2024, pero afirmó que tenía un deber para con sus compañeros. Otro momento trascendental en el fiasco de Infantino fue la falta de apoyo público del clan de Donald Trump. Si bien Gianni Infantino pretendía vender una participación minoritaria del 20% del Mundial a inversores privados íntimamente ligados a Donald Trump, como Thrive Eternal, propiedad de Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno de Trump. Sin embargo, después del escándalo internacional que supuso el conocimiento de los planes de Infantino, los periodistas preguntaron al presidente de los Estados Unidos si había sido informado de la venta del 20% de la filial comercial de la FIFA. Trump contestó con un tajante "no". A su vez, Joshua Kushner también dio marcha atrás al observar el desastre. Tal y como reveló el Financial Times, Kushner habría dicho: "No hay manera de que quieran seguir involucrados en este lío… Esto se está convirtiendo en una pesadilla para la marca". Los lazos de Infantino con Trump, ganador del premio de la Paz de la FIFA, eran muy fuertes después de haber celebrado el Mundial de Clubes (2025) y la Copa del Mundo (2026), pero nadie quiere salir en la foto de la derrota junto al presidente de la FIFA. La UEFA va a por él Ahora, con la sangre en los pasillos de la FIFA, los opositores a Infantino brotan en los despachos. Es cuestión de tiempo que los primeros nombres para presidir la FIFA y competir contra el abogado suizo se multipliquen. Según explicó Talk Sport, el primer candidato real en la lista es el actual presidente de la CONCACAF, el canadiense Victor Montagliani. No será el último. La UEFA lidera la oposición a Infantino. Si en su primer comunicado el organismo ya había asegurado que Infantino "quería enriquecerse y enriquecer a sus amigos", su escrito valorando la retirada de la idea fue un paso más allá. Después de llamar al boicot del Mundial y de todas las competiciones FIFA, la UEFA describió el acuerdo como "opaco y poco transparente" y pidió cambios profundos en la directiva de la FIFA al afirmar que han perdido su confianza en Infantino. "No podemos seguir así, con planes secretos que se llevan a cabo a toda prisa, ideados por individuos anónimos y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas. Es justo que, en los próximos días y semanas, la UEFA trabaje con sus federaciones y en estrecha colaboración con otras confederaciones para reflexionar sobre lo sucedido y elaborar un plan que garantice que no vuelva a ocurrir. Esta revisión debe ser exhaustiva y fundamental. No se debe descartar ninguna opción. La actual directiva de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol"; añadió el escrito. TE PUEDE INTERESAR "Cuando Gianni Infantino solicitó la confianza y los votos de las federaciones miembro de la FIFA para que lo eligieran presidente en 2016, dijo: "Por supuesto que debemos ser transparentes. Lo he sido durante los últimos 15 años de mi vida en la UEFA. Ustedes tendrán que participar cada día en la vida de la FIFA", antes de decirles a los presentes: "El dinero de la FIFA es su dinero. No es el dinero del presidente de la FIFA. Es su dinero. Ustedes son las federaciones nacionales y el dinero de la FIFA debe servir para el desarrollo del fútbol y para ningún otro fin". En ambas promesas, no ha cumplido. "El acuerdo turbio, opaco y a puerta cerrada que ideó e intentó imponer distaba mucho de ser transparente", describe el comunicado. "Y con unas reservas que superan los 5.000 millones de dólares, tampoco ha utilizado el dinero de las asociaciones en beneficio del deporte. La UEFA comenzará a trabajar de inmediato con socios y partes interesadas de todo el mundo y de todos los ámbitos del fútbol para proponer una nueva forma de distribuir los recursos a través del programa FIFA Forward", aseguraron. Infantino, en problemas. (AFP7) "Debemos empezar a usar parte del dinero que permanece inactivo en la cuenta bancaria de la FIFA para dar el impulso que el fútbol base y el fútbol en general necesitan en cada uno de los 211 países miembros. Pero no necesitamos vender las joyas de la corona para financiarlo. Esta es una victoria para todo el mundo del fútbol. Pero no debe ser el final de la historia. La propuesta ya no existe. La tarea de recuperar la confianza en la FIFA apenas comienza". Después de la UEFA, la CONCACAF también atizó a Infantino. "Los eventos de los últimos días han expuesto algo que ahora no puede ser ignorado: el futuro de la Copa Mundial de la FIFA, el mayor activo del fútbol mundial, fue impulsado fuera de todo marco de gobernanza establecido, sin transparencia, consulta ni debido proceso". "Una propuesta de esta magnitud no llega a esa etapa por accidente. Es un síntoma de un liderazgo que ha dejado de poner al fútbol en primer lugar. Este reciente acto unilateral y flagrante de mala gobernanza y liderazgo sigue un patrón de errores y comportamientos similares. Ahora debe llevarse a cabo una revisión completa de este liderazgo".