El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, remitió ayer una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, en la que urge a la presidencia irlandesa, de turno este semestre, a convocar una reunión de urgencia por la reacción que calificó de “egoísta, polarizadora e ilegal” de países como Italia ante la crisis desatada esta semana en Ceuta por el cruce irregular de la frontera.Sánchez defiende en la misiva su política migratoria y expresa una “profunda preocupación” por la reacción de algunos gobiernos europeos, a la vez que destaca la situación de Ceuta “en la frontera exterior de la Unión Europea”.El presidente del Gobierno denuncia “los prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos” generados en la respuesta a esta crisis que, sostiene, “es contraria al derecho europeo, al derecho humanitario y a los principios de solidaridad que nos unen y a los intereses a largo plazo de Europa y al sentido común más básico, porque Ceuta no forma parte del espacio Schengen, porque prácticamente no quedan migrantes irregulares sin devolver y porque España es, según Frontex, una de las fronteras exteriores menos permeables de la Unión Europea”.Sánchez subraya que el número de entradas irregulares en España es la mitad del registrado, por ejemplo, en Italia en los últimos años (2021-2026). “En el contexto internacional actual, la UE no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal”, añade.Para analizar esta situación y coordinar la respuesta en bloque, el martes se reunirán por videoconferencia los ministros de Interior de la UE, respondiendo a la petición de España, que fue asumida de inmediato por la presidencia irlandesa. La crisis de Ceuta está resultando un escenario idóneo para la propagación de las tesis contra la inmigración por parte de la extrema derecha, con un creciente peso en la Unión Europea.Italia encabeza una coalición de 22 países europeos que reprochan la regularizaciónAsí, un grupo de 22 países de la UE liderado por Italia dirigieron también ayer una carta a los presidentes del Consejo Europeo, António Costa, y de la Comisión Europea, Von der Leyen, y al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, como presidente de turno, en la que reclaman también una videoconferencia urgente de los ministros de Interior. Además, avisan de que están dispuestos a “reforzar o reintroducir controles temporales” en las fronteras interiores para afrontar el riesgo de movimientos secundarios, pese a que todavía no se ha detectado ningún desplazamiento no autorizado desde la ciudad autónoma hacia el resto de Europa.De hecho, Italia comenzó ayer a aplicar en aeropuertos y puertos marítimos los controles aleatorios a viajeros procedentes de España, tras la decisión del Gobierno de Giorgia Meloni anunciada el viernes de suspender temporalmente el acuerdo Schengen de libre circulación.Junto a Italia, firmaron la citada carta Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía y Suecia. Todos ellos consideran que el proceso de regularización de inmigrantes impulsado por el gobierno de España es la causa del catastrófico salto de más de cincuenta mil marroquíes en la frontera de Ceuta. Un salto que ha acabado costando la vida, por ahora, a 67 personas, según la última cifra oficial de ayer.Cualquiera que haya viajado en el transbordador que une Ceuta con Tarifa sabe que es relativamente fácil llegar a la ciudad autónoma desde la costa gaditana, pero los controles, tanto de entrada como de regreso, no es fácil saltarlos. Son los mismos que tendrá que utilizar cualquier ciudadano de fuera del espacio Schengen para pisar territorio de la Unión.Pero estos detalles parecen ser irrelevantes en este momento político. La mayoría conservadora de la UE considera a Sánchez culpable por omisión en su tarea de salvaguardar la frontera que separa materialmente (la ética es otra asunto que no cuenta en esta querella política) a Europa de África.El martes se reúnen los ministros de Interior europeos para analizar la situación y coordinar la respuestaNo obstante, en este contexto, parece evidente que la crisis de Ceuta –y el intento más violento pero minoritario de asalto en la frontera de Melilla que se ha reproducido al menos ya dos noches seguidas– no se pudo haber producido sin que el gobierno de Marruecos no lo hubiese tolerado. En 2021 fue el Sáhara la causa de la crisis en la frontera. Ahora resulta más difícil identificar el objetivo de gobierno Marroquí que tiene entre sus mejores aliados al gobierno de Netanyahu en Israel y Donald Trump en Estados Unidos.Barcelona, 1963. Espécimen de naturaleza metropolitana. Deudor de mis maestros, Joaquín Escudero, Juanjo Caballero, Eugeni Madueño y Enric Juliana. Ahora, jefe de sección en Política. Mis notas se toman a lápiz y en papel.
Sánchez eleva el problema ante la UE y defiende su política migratoria
El presidente afea la actitud “egoísta” de algunos gobiernos en la crisis de Ceuta











