El Ayuntamiento de Badalona, que encabeza Xavier García Albiol, ha anunciado esta semana que adquirirá una treintena de pistolas táser -tres este año y 25 más durante 2027- para la Guardia Urbana de la ciudad. Paralelamente, el 15 de julio, la Comisión de Presidencia, Seguridad y Régimen Interior del Ajuntament de Barcelona dio el visto bueno a la aprobación inicial del reglamento que regula la dotación y el uso de las pistolas eléctricas -o táser-. Lo hizo con los votos favorables de PSC, Junts y PP, la abstención de Vox y el rechazo de Barcelona en Comú y ERC. Si en los próximos meses el pleno confirma la aprobación definitiva, la previsión es que la Guardia Urbana de la capital catalana pueda contar con pistolas táser durante el próximo año.PublicidadLa secuencia ha puesto en alerta a entidades en defensa de los derechos humanos, que se oponen a este tipo de armamento, advierten de su potencialidad letalidad -en el Estado español las pistolas eléctricas han provocado ocho muertos desde el 2018, una en Catalunya a manos de los Mossos d'Esquadra- y que los reglamentos que regulan su uso presentan vacíos y limitaciones importantes, entre otras cuestiones.Según datos del Departamento de Interior de la Generalitat que trascendieron el año pasado, a finales del 2024 había una setentena de policías locales de Catalunya que disponían de táser, en municipios como Cornellà de Llobregat -era el que más tenía, con seis-, L'Hospitalet o Castelldefels. En total, sumaban poco más de 120 dispositivos, por lo que Badalona y Barcelona pueden suponer un auténtico salto de escala en la presencia de pistolas eléctricas en el territorio. Si Badalona ha anunciado que comprará 28, durante 2025 -cuando el Govern de Jaume Collboni ya intentó recibir el apoyo del pleno para dotar de táser a la Guardia Urbana- el Ayuntamiento de Barcelona informó de la voluntad de adquirir 22.Los cuerpos policiales defienden la necesidad de este armamento, un punto de vista que contrasta con el de organizaciones de defensa de los derechos humanos que se han pronunciado en contra, como Amnistia Internacional o el Centre Irídia, que alertan de que su uso puede comportar vulneraciones de derechos fundamentales. En un comunicado emitido el lunes, el Ayuntamiento de Badalona aseguraba que el objetivo de dotar a la Guardia Urbana con pistolas táser es "reforzar la seguridad de los agentes y de la ciudadanía en las intervenciones de alto riesgo". El texto añadía que "permitirán actuar con más garantías en aquellas situaciones en que exista un riesgo grave para la integridad física de los agentes, de la ciudadanía o de la persona intervenida".El consistorio tiene que aprobar próximamente la normativa que regulará su uso, que manifiesta que fijará una actuación "gradual y proporcionada" ante las situaciones de riesgo, "priorizando siempre la mediación y contención verbal". "Sólo cuando estas medidas no sean suficientes y de acuerdo con los criterios de proporcionalidad y congruencia, se podrán utilizar las pistolas táser 10 [el modelo que se adquirirá], antes de recurrir, en los supuestos legalmente previstos, al arma de fuego", concluye. Además, los agentes que tengan recibirán una una formación específica en su uso impartida por el Instituto de Seguridad Pública de Catalunya.PublicidadEn una línea similar, el reglamento aprobado hace poco más de dos semanas por la Comisión de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona prevé que las táser sólo se puedan utilizar "en situaciones en que exista un riesgo grave para la vida o la integridad física de agentes, terceras personas o de la misma persona implicada". Asimismo, su uso queda restringido a actuaciones tales como "agresiones violentas, amenazas con armas u objetos peligrosos, intentos de autolesión u otras situaciones de extrema necesidad en las que sea necesario evitar un daño inminente".También prohíbe su uso en determinadas situaciones -como por ejemplo sobre personas inmovilizadas o esposadas bajo custodia policial en dependencias policiales- o sobre mujeres embarazadas, menores de 14 años, personas de edad avanzada o especialmente vulnerables por motivos de salud, aunque contempla excepciones.Sin estudios que justifiquen su usoA raíz de la aprobación inicial del reglamento de las táser por parte de la comisión del Ayuntamiento de Barcelona, Amnistía Internacional (AI) denuncia que ningún estudio ha analizado "la necesidad operativa de su uso". En un comunicado, la ONG de defensa de los derechos humanos alerta de que la normativa aprobada en primer término "no limita" la utilización del armamento "a situaciones de último recurso". Al aumentar de manera exponencial el número de pistolas táser en manos de policías locales catalanas, AI está convencida de que aumentará "el riesgo de uso abusivo".PublicidadPrecisamente Amnistia Internacional fue una de la veintena de entidades sociales de los ámbitos de la defensa de los derechos humanos, el antirracismo y la salud mental que en marzo del año pasado presentaron alegaciones al reglamento que ya entonces propuso el Consistorio de Barcelona para dotar a la Guardia Urbana de pistolas eléctricas. Irídia, Sos Racisme o la Associació per la Salut Mental de Catalunya son algunas de las entidades que se sumaron a la presentación de alegaciones.Entidades de derechos humanos denuncian que las táser son "potencialmente letales" y, de hecho, han provocado ocho muertes en el Estado desde e2018Las organizaciones denunciaban que la regulación planteada "no incorpora las salvaguardas internacionales mínimas" para garantizar la protección de los derechos humanos y que vulnera las instrucciones de uso hechas por el Síndic de Greuges de Barcelona y las instituciones internacionales. Asimismo, remarcan que las táser son "potencialmente letales" y pueden causar "graves riesgos para la salud", con "lesiones graves o, incluso, la muerte". Y lamentaban que no se hubiera hecho ninguna evaluación independiente ni se hubiera abierto un proceso participativo para decidir la necesidad de su uso.Problemas con el control y la fiscalizaciónLa abogada del Centre Irídia Mireia Salazar representa a la familia del hombre que en noviembre de 2021 murió en Badalona tras recibir una descarga de una táser a manos de los Mossos d'Esquadra. En conversación con Públic, la letrada recuerda que "siempre hemos sido muy críticas con la adquisición de este tipo de armamento, que es potencialmente letal y altamente lesivo, por parte de los diferentes cuerpos policiales. Entendíamos que no era oportuno ni necesario adquirirlo, pero con el goteo de víctimas que ha habido, aún lo pensamos más”.Salazar advierte también de las limitaciones y vacíos que presentan las normativas que regulan su uso. Por ejemplo, subraya que la instrucción de los Mossos d'Esquadra sobre las táser, que data de 2018, "contraviene algunas directrices del propio fabricante", que es la compañía estadounidense Axon. De hecho, la normativa de la policía catalana "no establece una limitación en el número de descargas sobre un cuerpo, ni tampoco el lapso temporal entre una y otra". Además, la abogada recuerda que el fabricante establece "que existe un riesgo muy elevado en caso de que se utilice contra personas con problemas cardiacos o en personas que se encuentran en un estado de agitación".La letrada de Irídia pone el foco en que "al final, analizar la oportunidad del uso del arma es discrecional, depende del propio agente, y hay muchas cuestiones que no son perceptibles, como por ejemplo si la persona [que recibe la descarga] tiene problemas cardíacos o ha consumido droga los días previos, situaciones que agravan" el daño que puede provocar una táser. En este sentido, Salazar insiste en la necesidad de "estudios independientes" sobre las pistolas eléctricas y alerta de las "carencias en el control y la fiscalización en su uso". Se pregunta "¿cómo podemos analizar la oportunidad, discrecionalidad y proporcionalidad en su uso?", y reclama que "después de que una policía la utilice, tenemos que poderlo fiscalizar, porque es un arma que puede generar lesiones graves e, incluso, la muerte".Finalmente, la abogada también advierte de la ausencia de mecanismos de control en las policías locales. Aunque recuerda que, junto con otras entidades, en la Comisión de Estudio sobre el Modelo Policial que se llevó a cabo en el Parlament de Catalunya en la pasada legislatura defendieron la necesidad de organismos independientes para fiscalizar la actuación de los Mossos, este cuerpo cuenta al menos con la división de asuntos internos. En cambio, no es así en las policías locales, que tienen como "máximo responsable al alcalde o alcaldesa, y nos preocupa que no cuenten con procedimientos claros sobre cómo se fiscaliza y cómo se rinde cuentas de las actuaciones policiales".A pesar del rechazo de entidades y de los partidos de izquierdas, ahora mismo el Govern de Collboni cuenta con los apoyos suficientes para que la Guardia Urbana de Barcelona siga la estela de Badalona, y de otros municipios catalanes, y cuente con pistolas táser.