Hay una costumbre muy argentina —y muy cordobesa también— de mirar con lupa los errores y pasar demasiado rápido sobre los aciertos. Nos acostumbramos a que la noticia sea el conflicto, la crisis, la pelea o el fracaso. Pero pocas veces nos detenemos a reconocer a quienes, desde hace años, hacen las cosas bien.

Quizá por eso los Premios Perfil Córdoba tienen un sentido que excede largamente una ceremonia. No se trata de una gala ni de una sucesión de nombres propios. Se trata de detenernos, aunque sea por un rato, para poner en el centro a personas e instituciones que ayudan a explicar por qué Córdoba sigue siendo una de las provincias más dinámicas de la Argentina.

En un contexto donde la agenda pública suele estar dominada por la política partidaria, la economía o la coyuntura, resulta saludable mirar hacia otros lugares. Hacia quienes investigan, emprenden, escriben, enseñan, comunican, generan empleo, producen conocimiento o dedican su vida a mejorar la de los demás.

La edición 2026 de los Premios Perfil Córdoba vuelve a reflejar esa diversidad. Hay artistas consagrados, científicos de reconocimiento internacional, periodistas que hicieron de la credibilidad su principal patrimonio, juristas cuya obra marcó generaciones de profesionales, empresas tecnológicas que exportan innovación y organizaciones sociales que trabajan silenciosamente para transformar vidas. También hay espacio para quienes recién empiezan y representan el recambio de esa Córdoba inquieta que siempre encuentra una nueva generación dispuesta a desafiar los límites.